00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Ahora, si Dios nos lo permite,
lo que vamos a ver es que el temor de Dios te aparta del pecado. El temor de Dios te aparta del
pecado. Ahora, nuestro pasaje para hoy
está dividido. Tenemos varios versículos en
el capítulo 21 de 1 Samuel. Vamos a ver del versículo 1 al
versículo 9 de 1 Samuel 21. Y también vamos a ver la última
parte de la historia, de esa misma historia, ahí en capítulo
22, del 6 al 23. Entonces, Samuel 21, del 1 al
9, y también el primero Samuel 22, del 6 al 23, que está hablando
de la misma historia. Simplemente, hay un... como un paréntesis en la historia,
y veremos el por qué. Y entonces, lo que tenemos que
tener pendiente aquí en 1 Samuel, especialmente en este texto,
es un poquito del contexto. ¿Qué es lo que está ocurriendo
en este momento? Pues, básicamente, Saúl quiere matar a David. Ahora,
Saúl ha sido ungido como rey. Y porque, aunque Yahweh, nuestro
Dios, era el rey sobre Israel, en el capítulo 8 de Samuel, sabemos
que, o vemos, que Israel quiere un rey. Quiere un rey. Incluso
en versículo 5 dice, Constituyenos ahora un rey que nos juzgue como
tienen todas las naciones. Esta es la última parte del versículo
5. Y cuando estudiamos la vida de Saúl, nos damos cuenta, es
que eso es exactamente lo que reciben. Un rey como el resto
de las naciones. Porque no tiene mucho temor de
Dios. Y porque no tiene mucho temor de Dios, Saúl se revela
contra Dios varias veces, pero en capítulo 15, en capítulo 15
vemos su obediencia parcial, porque Dios le dice que debe
de destruir, en versículo 3 dice, ve pues y yere a Amalek y destruye
todo lo que tiene. Pero en versículo 28 dice, entonces
Samuel le dijo, Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel,
y lo ha dado a un prójimo tuyo. Esto es 1 Samuel 15, versículo
28. Mejor que tú, entonces Dios le ha quitado su reinado. ¿Por qué? Porque en versículo
19 nos dice, ¿por qué, pues, no has oído la voz de Jehová,
sino que, vuelto al botín, has hecho lo malo ante los ojos de
Jehová? Porque, básicamente, lo que hizo
es perdonar la vida a Amalek, el rey de... perdón, a Agag,
el rey de Amalek, Y también perdonó a lo mejor de las ovejas y de
las vacas. Eso nos lo dice ahí el versículo
15. Donde dice... Porque el pueblo perdonó a lo
mejor de las ovejas y de las vacas para sacrificarlas a Jehová,
a tu Dios. ¿Pero cuál es el problema? No
obedeció a Dios. Dios le dijo, destruyelo por
completo. Todo. Y no lo hace. Y entonces
ahí como leímos en versículo 28, Jehová ha rasgado hoy de
ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo, mejor
que tú. Y vemos este rey que falla en
su temor de Dios, también en capítulo 13, vemos que Saúl, él ofrece un sacrificio, un holocausto,
en versículo 9 nos lo dice, 1 Samuel 13, 9, Él dijo, traedme holocausto
y ofrendas de paz, y ofreció el holocausto. ¿Cuál es el problema
con eso? A él no le toca hacer eso. Solamente
a los sacerdotes de Dios, los que están santificados para ello,
pero aún así vemos la rebeldía de Saúl. Y entonces Dios se ha
escogido a alguien. lo cual nos dice la escritura
que es David y luego poco a poco se va dando cuenta, Saúl, de
que es a David y en capítulo 18, 1 Samuel 18, versículo 6
al 9 vemos que Dios está bendiciendo a David y cuando él es el el
jefe del ejército, él va en sus campañas y entonces en el siglo
VI, dice, aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió
de matar al Filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades
de Israel. cantando y danzando para recibir
al Rey Saúl con panderos, con canticos de alegría y con instrumentos
de música. Y cantaban las mujeres que danzaban y decían, Saúl y
dio a sus miles y David a sus diez miles. Y se enojó Saúl en
gran manera. Y le desagradó este dicho y dijo,
a David dieron diez miles y a mí miles. No le falta más que el
reino. Y desde aquel día, Saúl no miró
con buenos ojos a David. Entonces vemos, ahora, Saúl le
tiene envidia, y en capítulo 19, versículo 1, dice, habló Saúl a Juanatán y
su hijo y a todos sus siervos para que matasen a David, entonces
él quiere matar a David y por ello en versículo 11, de 1 Samuel
19, versículo 11 y 12 vemos que que David tiene que huir por
su vida, porque en el siglo XI, dice, Saúl envió luego mensajeros
a casa de David para que lo vigilasen y lo matasen a la mañana. Además,
Mikael, su mujer, avisó a David diciendo, si no salvas tu vida
esta noche, mañana serás muerto. Y descolgó Mikael a David por
una ventana y él se fue y huyó y escapó. Y entonces, vemos incluso
como el hijo de Saúl, Jonatán, protege a David, y hace un pacto
con David. Y luego, en versículo 33, estos
primeros Samuel 20, versículo 33, Jonatán informa a David que
Saúl, su padre, le quiere matar. Ahí dice, entonces Saúl le arrojó
una lanza para herirlo. O sea, estaba tan enojado, y
tenía tanto deseo de matar a David, que intenta matar a su propio
hijo, porque le estaba defendiendo. Dice, de donde entendió Jonatán
que su padre estaba resuelto a matar a David. Y entonces en
versículo 42, vemos que Jonatán dijo a David, vete en paz, porque
ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo, Jehová está
entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia para siempre.
Y él se levantó y se fue, y Jonatán entró en la ciudad. Y entonces llegamos a nuestro
pasaje. Entonces, básicamente lo que
está ocurriendo es que Saúl quiere matar a David, y David está huyendo
de Saúl. Y entonces llegamos aquí, al
capítulo 21, versículo 1, donde dice, Vino David a Nob. Luego, en el capítulo 22, nos
va a decir que Nob es una ciudad de sacerdotes. Pero dice, vino
a Nob vino David Hanob al sacerdote Aimelech. Y se sorprendió Aimelech
de su encuentro. Y le dijo, ¿cómo vienes tú solo
y nadie contigo? Ahora, aparenta que han tenido bastante
relación Aimelech y David. David, como el líder de... del ejército, como el jefe del
ejército de Israel, que sirve a Saúl fielmente, y a Himelé,
que es uno de los sacerdotes, y aquí le vemos como uno de los
líderes de los sacerdotes, que está allí, y se sorprende. Ahora, ese término, sorprendió,
en el lenguaje original, literalmente tiene la idea de asustarse, incluso
temblar. Porque no sabe la razón, o sea,
le sorprende. Por eso dice, aquí lo traduce,
se sorprendió a Imelec de su encuentro, y le dijo, ¿cómo vienes
tú solo y nadie contigo? Ahora es posible que se refiera
como David era uno de los guardas del rey Saúl, o sea, hasta ese
entonces, David era fiel, había sido fiel en la casa de Saúl,
siempre estaba con Saúl protegiéndole, peleando sus batallas, Entonces,
al no verle con el rey, pues sería algo diferente. O incluso,
como estaba yendo por su vida, pues seguramente no tenía tanto
ejército como normalmente se encontraba con ejército. Entonces,
por eso se... se sorprende, le asusta, e incluso
le pregunta eso. ¿Nadie contigo? ¿O sea, vienes
tú solo? Y entonces, en versículo 2, vemos a David que responde. Dice, y respondió David al sacerdote
Aimelec. Y el rey, dice, el rey me encomendó un asunto y me dijo,
nadie sepa cosa alguna del asunto que te envío y lo que te he encomendado. Y yo le señalé a los criados
un cierto lugar. Y entonces, básicamente, Aquí
hay dos opciones. Hay algunos comentaristas que
piensan que al rey que se refiere... porque no menciona a qué rey...
a cuál rey se dirige. Hay algunos comentaristas que
piensan que quizás se está dirigiendo... o cuando dice esa idea de el
rey me encomendó a un asunto, se refiere a Yahweh como rey. porque Yahu es el que le ha ungido
por rey de Israel, Simplemente sabemos que la Escritura
muchas veces, por ejemplo en los Salmos, David se refiere
a Yahweh como su rey, porque realmente lo es. En Salmo 5,
versículo 2, dice, Esté atento la voz de mi clamor, rey mío
y Dios mío, porque a ti oraré. Eso era Salmo 5, versículo 2. También en Salmo 29, versículo
10, Jehová preside en el diluvio y se sienta Jehová como rey para
siempre. También en Salmo 145, versículo
1. Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, y bendeciré tu nombre eternamente
y para siempre. Entonces, vale, por lo menos
es posible de que se esté refiriendo cuando habla a Imeleg, definitivamente
no está diciendo toda la verdad, ¿no?, si realmente se está refiriendo
a Yahweh. Cuando usa el término rey, aquí
en este pasaje, en el versículo 2, si no se está refiriendo a
Yahweh, definitivamente está mintiendo, ¿no? Porque si se
refiere a Saúl, pues a Saúl no le han encomendado un asunto,
sino que le quiere matar. Simplemente está huyendo por
su vida. Pero David simplemente no quiere comunicar lo que está
ocurriendo. No quiere... no quiere dar a
conocer que están buscando su vida para no atentar contra nadie,
o sea, para que no maten a nadie por si les ayudan, o para que
no haya problemas con ellos, y para que él pueda huir por
su vida, ¿no? Entonces, aparenta aquí, por lo menos,
que miente, ¿no? Y entonces, En versículo 3 dice,
ahora pues, ¿qué tienes a mano? Dame cinco panes, o lo que tengas. Y entonces ahora, a Imelec, seguramente
ya está más calmado, porque ahora David le ha dado por lo menos
una explicación, y ha tenido contacto con David, sabe que
es fiel en la casa de Saúl, sabe que es fiel a Dios, es un hombre
temeroso de Dios, que vive para Dios. En versículo 4, el sacerdote,
Aimelek, dice, respondió a David, y le dijo, no tengo pan común
a la mano, solamente tengo pan sagrado, pero lo daré si los
criados se han guardado, a lo menos, de mujeres. Ahora, sabemos,
ahí en Éxodo 25, versículo 3, menciona esa idea de presentar
estos panes de la proposición delante de Dios continuamente.
Ahí en Éxodo 25, versículo 30, dice, Y pondrás sobre la mesa
el pan de la proposición delante de mí continuamente. ¿Vale? Eso
era Éxodo 25, 30. Pero otro pasaje, ahí en Levítico,
Levítico 24, versículo 5 al 9, Levítico 24, versículo 5 al 9
dice, y tomarás flor de harina y cocerás de ella doce tortas,
cada torta será de dos décimas de hefa, y las pondrás en dos
hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante
de Jehová. Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y
será para el pan como perfume, ofrenda encendida a Jehová. Cada
día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová en
nombre de los hijos de Israel como pacto perpetuo. Y entonces
esto es clave, en versículo 9 dice, Y será de Aarón y de sus hijos
los cuales lo comerán en lugar santo. porque es cosa muy santa
para él, de las ofrendas entendidas a Jehová por derecho perpetuo. Entonces, este pan de la proposición
es para Arón y para su descendencia,
para que ellos lo coman después de que se haya presentado delante
de Dios. Y entonces, lo interesante es
que, volviendo aquí a 1 Samuel, capítulo 21, versículo 4, la
última frase dice, pero lo daré si los criados se han guardado,
a lo menos, de mujeres. Y entonces en el versículo 5
dice, y David respondió al sacerdote y le dijo, en verdad las mujeres
han estado lejos de nosotros, ayer y anteayer, cuando yo salí
ya los vasos de los jóvenes eran santos, aunque el viaje es profano.
Cuanto más no serán santos hoy sus vasos. Así el sacerdote le
dio el pan sagrado. porque allí no había otro pan,
sino los panes de la proposición, los cuales habían sido quitados
de la presencia de Jehová para poner panes calientes el día
que aquellos fueron quitados. Entonces, lo que acaba de mencionar
esta idea de... solamente hay panes sagrados. Ahora, eso puede ser un problema
porque... Sus padres son dedicados a Dios, son santos, y solamente
son para Aarón, o para sus hijos. Entonces, para los sacerdotes.
Pero entonces, vemos aquí cómo Aimelec interpreta la ley, y
lo que realmente está mencionando es exactamente
de la forma que Jesús lo interpreta y lo enseña, en Mateo 12, del
1 al 8. Porque en Mateo 12, del 1 al
8, vemos a Jesús que menciona esta historia, y es una historia paralela, o
por lo menos tiene la misma enseñanza, de que es importante alimentar
a los hambrientos, y lo que Jesús está enseñando es que los reglamentos
sagrados se someten a las necesidades de las personas. Entonces, lo
voy a repetir. Jesús está enseñando que los
reglamentos sagrados se someten a las necesidades de las personas. Simplemente la idea es que los
reglamentos sirven, no son maestros. Porque aquí en Mateo 12, voy
a empezar leyendo el versículo 1, dice, En aquel tiempo iba
Jesús por los sembrados en un día de reposo. Y sus discípulos
tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. Viéndolo los fariseos le dijeron,
He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en
el día de reposo. Entonces ellos tenían sus reglas,
ellos tenían sus tradiciones, y ellos veían eso como trabajo. Y ellos veían eso como que estaban
quebrantando el día de reposo, lo cual no se debía hacer conforme
a la ley de Dios, ¿no? Y... Pero mira cómo responde
Cristo. Versículo 3. Pero él les dijo,
no habéis leído lo que hizo David. Cuando él y los que con él estaban
tuvieron hambre, como entró en la casa de Dios y comió los panes
de la proposición, que no les era lícito comer, ni a él ni
a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes. ¿O
no habéis leído en la ley cómo en el día de reposo los sacerdotes
en el templo profanan el día de reposo y son sin culpa? Entonces, los sacerdotes en el
día de reposo tienen que trabajar, tienen que hacer sus funciones,
pero son sin culpa. Pero si lo séis, pues os digo
que uno mayor que el templo está aquí, y si supieseis qué significa
misilicordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes. Porque el hijo del hombre es
señor del día de reposo. Entonces, indicando que esos
reglamentos, esas leyes, son siervos, son los que sirven al
hombre. Pero no son los maestros. Entonces,
esos reglamentos sagrados se someten a las necesidades de
las personas. ¿Cuáles son las necesidades en
ambos casos, en ambas historias? Los discípulos, comiendo el trigo,
¿qué necesitaban? Comida. Tenían hambre. Lo mismo
que aquí en este pasaje, en 1 Samuel 21, los que iban con David, David
y los que iban con él, también tenían hambre. Entonces, vemos
aquí esa misericordia de Dios, que está dispuesto a decir, mira,
es más importante darte de comer, ¿no? En esta situación, que seguir
estos reglamentos. Y por ello, el sacerdote lo conoce,
y él interpreta la ley de esa manera, y entonces, por eso,
les puede dar esta comida, pero lo único que exige, como dice
versículo 4, 1 Samuel 21, 4, es que se hayan guardado de mujeres,
porque eso les contaminaba, ¿no? De acuerdo a la ley, eso les
hacía impuros. Eso está en Levítico, Y entonces,
vemos aquí versículo 5, que David le responde al sacerdote, le
dice, en verdad, las mujeres han estado lejos de nosotros
ayer y anteayer. Cuando yo salí ya, los vasos
de los jóvenes eran santos, aunque el viaje es profano. Cuanto más no serán estos hoy
sus vasos. Entonces menciona el viaje profano,
porque es un viaje militar, Pero cuando menciona esta idea de
que sus vasos son santos, de que ellos son santos, y al ser
santos pueden comer este pan, es porque para el ejército de
Dios, el ejército de Israel, el pueblo siempre debía ser santo. Y no deberían de ir a la guerra
a menos que estuviesen consagrados, que fuesen santos. Entonces,
para David, él consideraba... él consideraba santa la guerra
de Israel. Y por ello, la guerra era para
soldados consagrados a Dios, y la razón por la que un soldado
debía ser santo es porque Yahweh estaba entre el ejército para
pelear. Y como Yahweh es santo, su pueblo
debe ser santo. Si Yahweh se encontraba con algo
que no era santo, Yahweh podía reaccionar y atacar a su propio
pueblo, para castigar esa maldad. Y eso lo vemos ahí en Deuteronomio
23. Si vamos a Deuteronomio 23, versículo 9. Deuteronomio 23, versículo 9,
dice Cuando salieres a campaña contra tus enemigos, te guardarás
de toda cosa mala. O sea, deben de ser santos. Esto
es Deuteronomio 23, versículo 10. Si hubiera en medio de ti
alguno que no fuere limpio, Por razón de alguna impureza acontecida
de noche, saldrá fuera del campamento y no entrará en él. Pero al caer
la noche se lavará con agua y cuando se hubiera puesto el sol podrá
entrar en el campamento. Tendrás un lugar fuera del campamento
donde salgas. Tendrás también entre tus armas
una estaca y cuando estuvieras allí fuera acabarás con ella.
Y luego al volver te cubrirás tu excremento. Versículo 14,
esto es clave. Porque Jehová tu Dios anda en
medio de tu campamento. para librarte y para entregar
a tus enemigos delante de ti. Por tanto, tu campamento ha de
ser santo para que Él no vea en ti cosa inmunda y se vuelva
de en pos de ti. Y entonces sabemos esa importancia
de que los sacerdotes mismos deben de ser santos porque Dios
está en medio de ellos. Y a eso se refiere aquí en 1
Samuel 21, Versículo 5, cuando David le
dice, sí, los que vienen conmigo son santos. Entonces vemos que
les da, en versículo 6, el sacerdote les da los panes que habían sido
quitados de la presencia de Jehová para poner panes calientes el
día que aquellos fueron quitados. Y entonces en versículo 7 dice,
y estaba allí aquel día detenido delante de Jehová uno de los
siervos de Saúl, cuyo nombre era Doeg, Edomita, el principal
de los pastores de Saúl. Ahora, ese versículo va a ser
clave en el siguiente texto que vamos a ver, en capítulo 22,
porque Doeg vemos que no es israelita, es Edomita, es descendiente de
Edom, y ellos no tienen ninguna relación con Israel. es uno de
los jefes, ahí dice que es principal de los pastores, y... y no nos dice la razón por la
que está Doeg allí, pero lo que sí sabemos es que algo va a ocurrir. Porque, de repente, el texto
rompe la historia ahí, en un versículo, y menciona a este
Doeg, y no nos dice el porqué. Pero ahí está Doeg, un siervo
de Saúl. Ah, tenemos que recordar que
David está huyendo de Saúl. Y en el Siglo VIII, David dijo a Imelec,
¿no tienes aquí en tu mano lanza o espada? Porque no tomé en mi
mano mi espada ni mis armas, por cuanto la orden del rey era
apremiante. Y entonces sigue comentando esta
historia de que ha tenido una orden del rey y no tiene armas,
necesita una espada. Y en el Siglo IX dice, y el sacerdote
respondió, la espada de Goliat el Filisteo, al que tú venciste
en el valle de Ela, está aquí envuelta en un velo detrás del
elfot. Si quieres, tómala. Tomarla, tómala. Porque aquí
no hay otra sino esa. Y David... Y dijo David, ninguna
como ella, dámela. Y entonces, es posible que David
sabía que estaban las armas de Goliat ahí, o por lo menos que
él se las había presentado en dedicación a Dios como el Levítico
27 del 14 en adelante menciona esa idea de que puedes presentar
objetos en dedicación a Dios. Y quizás, por eso le pregunto
si tiene espada, porque seguramente él la había presentado cuando
había vencido a Goliat, ahí en 1 Samuel 17. Y entonces... Vemos que a Imelec le ha provisto
comida, le ha provisto también espada, y luego veremos que ha
consultado a Dios por él. Pero lo esencial que tenemos
que recordar es que el temor de Dios te apartará del pecado. Aquí vemos a David, que es fiel
a Dios. y que quiere agradar a Dios en
su vida, se ha mantenido santo, y quiere ser fiel a Dios. Y entonces llegamos al capítulo
22, vamos a saltar unos versículos, y el capítulo 22, versículo 6,
sigue narrando la misma historia, después de mencionar algunas
de las cosas que que hizo David yendo al territorio de los Filisteos. Y entonces en versículo 6, esto
es 1 Samuel 22, versículo 6, dice, oyó Saúl que se sabía de
David y de los que estaban con él. Y Saúl estaba sentado en
Gabá, debajo de un tamarisco, sobre un alto, y tenía su lanza
en su mano. Y todos sus siervos estaban alrededor
de él. Ahora, ese término, Gabá, también
se conoce como Guivea. Pero básicamente vemos aquí a
Saúl, que tiene como su corte en el campo, parece ser que es
un monte, está debajo de un árbol alto, y entonces él tiene su
lanza y tiene a sus líderes a su alrededor, y está hablando, porque
ha escuchado que gente sabe dónde está David, y él está buscando,
y nadie le está diciendo dónde está David. Y entonces en versículo
7 dice, y dijo Saúl a sus siervos que estaban alrededor de él,
oíd ahora hijos de Benjamín. Ahora eso es clave, porque Saúl
era de la tribu de Benjamín. Allí en 1 Samuel 9, del 1 al
2, nos dice eso. de que Saúl era de Benjamín,
en capítulo 19, versículo 1, lo leímos antes, donde Saúl había
mandado que cualquier siervo suyo podía matar a David. O sea,
él quería matar a David. Y por ello ahora... Está diciendo,
oíd, hijos de Benjamín, o sea, son de su propia tribu, y lo
que aparenta es que Saúl ha puesto a su familia, a su tribu, como
los líderes, como los líderes escogidos de su reinado, y por
ello él apela a sus siervos menjamitas, y quiere usar esa conexión, quiere
usar esa conexión de tribu, y por ello apela a esa lealtad de su
propia tribu, y también apela a la avaricia de ellos. Porque dice ahí, os dará, esto
es versículo 7, os dará también a todos vosotros, el hijo de
Isaí, tierras y viñas, y os hará a todos vosotros jefes de millares
y jefes de centenas. Básicamente lo que dice es, mira,
un rey de otra tribu no os va a dar lo mismo que un hermano
de tribu. Yo os puedo dar mucho más. Y
os voy a dar mucho más. Incluso de la forma que describe
lo que les podría dar David, como rey, vemos que los números
mencionados van en descenso. Porque está intentando enfatizar...
Mira, no os va a dar mucho. Quizás os da millares, o quizás
os hace jefes de centenas. Está enfatizando esa idea de
que, mira, yo os puedo dar mucho más, entonces debéis de ser fieles
a mí. Pero en versículo 8 dice... para que todos vosotros hayáis
conspirado contra mí". O sea, como nadie le está diciendo
nada, él les está diciendo, mira, vosotros estáis conspirando contra
mí. ¿Me queréis sacar de mi reinado? Dice, no haya quien me descubra
al oído cómo mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí.
Ni alguno de vosotros que se duela de mí y me descubra cómo
mi hijo ha levantado a mi siervo contra mí para que me aceche
tal como lo hace hoy. Entonces, incluso, describe lo
que ahora sabe que su hijo Jonatán, el que sería heredero del reino,
al cual... o sea, Saúl le quiere pasar el
reinado a Jonatán, pero Jonatán teme a Dios, y porque teme a
Dios, acepta el plan que Dios tiene, y entonces está contento
de que David tome el reinado, porque está contento con el plan
de Dios, está satisfecho con Dios, y ha hecho pacto con él,
y entonces, ahora Saúl lo sabe, y él dice, ¡nadie me lo ha dicho!
¡Nadie me está ayudando! Todo el mundo tiene una conspiración
en contra mía. Y lo que vemos es que Saúl no
tiene mucho discernimiento espiritual, no tiene mucho discernimiento
como rey, no es un buen líder, porque sólo se enfoca en sí mismo. Porque ahí en capítulo 18, versículo
3, vemos a Jonatán y a David haciendo un pacto y dice estos
primeros Samuel 18-3 hicieron pacto Jonatán y David porque
él le amaba como a sí mismo entonces vemos este pacto hasta el punto
que en versículo 33 vemos que ahí es en 1 Samuel 20 versículo
33 donde Saúl quiere matar, o sea, intenta
matar a Jonatán lanzándole, dice, Saúl le arrojó una lanza para
herirlo. Pero vemos que Saúl realmente
lo que está haciendo es interpretando mal las acciones de Jonatán y
también las acciones de David. Y lo que vemos, mientras sigue
la historia más y más, que si no temes a Dios, vas a pecar. Vas a seguir en tu pecado. Y
por ello, el temor de Dios te aparta del pecado. Entonces,
después que Saúl les dice a sus siervos y a sus jefes, les dice,
mira, vosotros tenéis conspiración contra mí. Es que nadie me va
a ayudar. Nadie va a tener compasión de mí. Versículo 9, aquí vemos
a Doeg Edomita. Si recordáis, ahí en capítulo
21 nos menciona que estaba Doeg, ahí en versículo 7. el principal
de los pastores de Saúl. Ahí estaban aquel día, cuando
David entra y tiene, bueno, esa escena con Aimelec, y entonces
en versículo 9, 1 Samuel 22, versículo 9, dice, entonces Doe
de Domita, que era el principal de los siervos de Saúl, respondió
y dijo, yo vi al hijo de Isaí que vino Anob a Aimelec, hijo
de Aitob. Ahora, en el capítulo 21, menciona
que Doeh, que es el principal de los pastores de Saúl, aquí el texto, aquí cuando menciona, aquí el
texto en 1 Samuel 22, versículo 9, cuando menciona esa idea de
principal, literalmente se refiere a alguien que se mantiene firme
delante del rey. o puede ser un jefe de cargo,
pero vemos que él está presente, ¿no? Aunque no es israelita,
no es Benjamita, es Edomita, quizás es alguien que ha sido
contratado, pero el punto es que él está allí, y entonces
le cuenta sobre esa escena que vio allí en Nob, en esa ciudad
de Nob, y a Malek, hijo de Haitó, versículo 10, el cual, y entonces
ahora menciona Lo que hizo a Imelec y a los ojos de Saúl es traición. Aquí hay un sacerdote que es
lo que ha hecho en el siglo X, el cual consultó por él a Jehová,
y le dio provisiones, y también le dio la espada de Goliat el
Filisteo. Ahora, lo primero que muestra
es la dependencia de David en Dios. Porque cuando David está
huyendo, él necesita consultar a Dios. Y vemos que cuando va
a Imelec, una de las primeras cosas que hace es consultar a
Dios. Esto es lo primero que necesita. Luego, recibe provisiones,
recibe pan, y también la espada de Goliat del Filisteo. Pero
vemos la importancia para David, la necesidad de ayuda de Dios. Depende de Dios. Dios es importante
para él. Es su prioridad. Y por eso consulta
a Dios. Y para Saúl es traición. Especialmente
un sacerdote. Porque no cualquiera puede consultar
a Dios. Un sacerdote sí. Un sacerdote
santo sí puede consultar a Dios. Y entonces vemos esas tres cosas
que hace Aimelec. Y entonces, para el rey, Eso
es conspiración. Y en versículo 11 dice... Y el
rey envió por el sacerdote Aimelec, hijo de Aitob, y por toda la
casa de su padre. Los sacerdotes que estaban en
Nob y todos vinieron al rey. Entonces, ahora vemos que Saúl
no sólo culpa a Aimelec, al sacerdote principal en esa historia, en
el capítulo 21, sino que a toda la familia de Aimelec, y a toda
la ciudad de los sacerdotes. Porque ellos vienen, y tenemos
que recordar que estos sacerdotes no saben por qué Saúl los ha
llamado. Quizás piensan, bueno, esto va
a ser bueno, el rey nos ha llamado, nos ha llamado a todos, quizás
nos va a dar una función, o nos va a dar alguna clase de autoridad,
algo especial. Pero en versículo 12, dice, y
Saúl le dijo, Oye ahora, hijo de Haitob, y él le dijo, Heme
aquí, señor mío. Versículo 13. Y le dijo Saúl,
¿por qué habéis conspirado contra mí? Tú y el hijo de Isaí, cuando
le diste... Y notas la diferencia del orden.
Dice, cuando le diste pan y espada, y consultaste por él a Dios,
para que se levantase contra mí y me acechase, como lo hace
hoy día. Vemos que Saúl cambia el orden
de los acontecimientos, como para incriminar a traición. Como que va elevando la... la traición, ¿no? Y entonces,
de repente, o sea, eso sería bastante sorprendente. Si Aymeleque
estaba sorprendido de la presencia de David allí, pues ahora está
aún más sorprendido por lo que le está diciendo Saúl. porque
ahora Saúl está culpando de conspirar contra él, de traición, y en
realidad, Aimelec no sabe de lo que está pasando, no sabe
de lo que está hablando, no sabe de la situación, y por ello,
en versículo 14, dice, entonces Aimelec respondió al rey, y dijo,
y notar la respuesta, porque le da razones, Dice, ¿y quién
entre todos tus siervos es tan fiel como David? Pues primero
identifica a David como el siervo de Saúl, como alguien que le
sirve para bien. Dice, ¿y tan fiel? O sea, no
solamente sirve, pero que es fiel. Dice, ¿yierno también del
rey? O sea, es familia cercana del
rey. ¿Que sirve a tus órdenes? Y eso se refiere a él como su
capitán de la guardia. Incluso a eso el texto original
se refiere. Incluso la Biblia de las Américas
lo traduce de esa manera, jefe de la guardia. Y entonces dice, y que sirve
a tus órdenes y es ilustre en tu casa. Entonces, también, David
es altamente respetado en la casa de Saúl. O sea, solamente
unos días antes, David está en la casa de Saúl, sirviendo fielmente
a Saúl, y no hay ningún problema. Y de la noche a la mañana, Saúl
le quiere matar, y el sacerdote no sabe. Y entonces, no sabe
qué es lo que está pasando. Porque incluso en versículo 15
dice, ¿He comenzado yo desde hoy a consultar por él a Dios?
Lo que está mencionando es que él, como sacerdote, solamente
está cumpliendo con su ministerio, como sacerdote de Yahweh. Él
está consultando a Dios y está ayudando al necesitado. Y entonces
le dice, lejos sea de mí, no culpe al rey de cosa alguna tu
siervo, ni a toda la casa de mi padre, porque tu siervo ninguna
cosa sabe de este asunto, grande ni pequeña. Entonces, simplemente
le menciona de que no está involucrado en ninguna conspiración y no
sabe nada de lo que Saúl está hablando. Entonces, que no le
culpe. Pero para Saúl eso no vale. Porque
en el versículo 16 dice el rey, sin duda morirás. Ahora, eso es bastante grave,
porque tenemos que recordar quién era Aimelec. Pero no solamente
va a morir Aimelec. En el versículo 16 dice, sin
duda morirás, Aimelec, tú y toda la casa de tu padre. O sea, todos
los sacerdotes. los cuales, luego nos dice que
viste en Efod de Lino, ahí en versículo 18, lo que indica que
son sacerdotes santos, consagrados, ungidos de Dios. Entonces, al
matar a los sacerdotes, realmente está rechazando a Dios, está
rechazando a los líderes espirituales que Dios ha puesto, y está tomando
las circunstancias en sus manos Y está empeorando las cosas por
su pecado. Porque no teme a Dios. Porque ahí en versículo 17, le
dice, inmediatamente, dice, Entonces
dijo el rey a la gente de su guardia, que estaba alrededor
de él, Volveos y matad a los sacerdotes de Jehová. O sea,
él lo sabe. Sabe que son sacerdotes de Yahweh.
Y ahora sí les dice, matadlos. Ahora mirad, Cuán interesante
y cuán importante era la santidad en el pueblo de Israel, incluso
para los soldados. Tenemos que recordar lo que vimos
antes, es que los soldados, la guerra para los soldados era
santa, y debían de ser santos para Dios. Entonces, temían a
Dios. Y en su temor a Dios, temían
a Dios mucho más que al rey humano. Porque aquí en el siglo XVII,
Saúl les dice, volveos y matados a los sacerdotes de Jehová, porque
también la mano de ellos está con David, pues sabiendo ellos
que huía, no me lo descubrieron. Pero los siervos del rey no quisieron
extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehová. Aquí
están los... los guardias... Aquí están los... sus... sus... ¡su guardia personal! O sea, estos soldados que son
fieles a Dios, y unos días antes estaban bajo el mando de David.
Y tenían que hacer exactamente lo que David les decía, y ellos
sabían que David era fiel. Ellos conocían que David temía
a Dios. Y entonces, todo lo que está
ocurriendo, vemos que es insensatez, porque realmente el pecado te
hace insensato. Y por eso vemos que Saúl está
en esa espiral de pecar, y de pecar, y de pecar, y sigue...
Y todo lo que dice no tiene sentido. Los sacerdotes lo entienden,
los soldados lo entienden, y por eso no quieren poner en práctica
su palabra. Porque es insensatez. No quieren
matar a los sacerdotes de Jehová. Y entonces, ellos realmente ponen en práctica lo
que luego... Pedro y los apóstoles les dijeron a los líderes, ahí
en Hechos 5.29, cuando ellos le dijeron, es necesario obedecer
a Dios antes que a los hombres. Cuando les habían dicho, mira,
no prediquéis más el Evangelio de Jesucristo, ahí en Hechos
5.29, es más necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.
Y entonces, como nadie está obedeciendo a Saúl por su insensatez, porque
él no teme a Dios, a él no le importa. Estos sacerdotes consagrados
a Dios, da igual matarlos para él. Pero en versículo 18 dice,
entonces dijo el rey a Doeg, vuelve tú y arremete contra los
sacerdotes. Tenemos que recordar que Doeg
no era israelita. A él no le impacta matar a un
israelita o matar a un sacerdote de Dios, Porque es extranjero,
por decirlo de esa manera, ¿no? Es de la familia de Saúl, y no
le interesa. ¿Y qué es lo que hace Doeg en
el siglo XVIII? Y se volvió Doeg, y le domita, y acometió, se terminó,
acometió, tiene la idea de atacar, y acometió a los sacerdotes,
y mató en aquel día a 85 varones que vestían foz de lino. Entonces,
mata a 85 varones que han sido ungidos. Y en versículo 19 dice... Y Noob, ciudad de los sacerdotes,
hirió a filo de espada. Así a hombres como a mujeres,
niños hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas, todo lo hirió
a filo de espada. Entonces, no solamente hiere
a 85 varones que han sido ungidos por Dios, lo cual es un contraste
con David, porque luego en capítulo 24 y en capítulo 26, cuando Dios
le da la oportunidad de matar a Saúl, David no lo hace porque
es el ungido de Dios. Pero aquí Saúl está dispuesto
a matar a cualquiera para lograr su plan, su meta. Y entonces
vemos también la maldad de Edoer, de Edoer el Edomita, que está
dispuesto a hacerlo. Y entonces matan, no solamente
a los sacerdotes, sino también a toda la ciudad. Matan a las
personas y también a los animales a filo de espada. Lo cual es
exactamente lo que el pueblo de Dios debía hacer cuando iban
a conquistar la tierra prometida. era exactamente lo que debían
de hacer a las naciones que no eran parte del pueblo, pero que
estaban dentro de la tierra prometida. Si ellos no se iban, los debían
de aniquilar. O sea, completamente, básicamente,
dedicar a Dios, matándolos a todos. Y eso es exactamente lo que hace
Saúl con esta ciudad de los sacerdotes, Y ahí en Deuteronomio 20, 16
al 18, menciona esa idea de que debían de matar a todos. Dice, pero las ciudades de estos
pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona
dejarás con vida. ¿Cuál era el propósito del siglo
XVIII? Para que no os enseñen a hacer
según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus
dioses y peguéis contra Jehová vuestro Dios. Pero esto es completamente
diferente. Esta ciudad es de aquellos que
han sido ungidos por Dios para servir en el tabernáculo, servir
delante de Dios y hacer los sacrificios. Y lo interesante es que Saúl
está dispuesto a hacer eso en rebelión contra Dios. matando
a un pueblo, a una ciudad completa de sacerdotes que viven para
Dios, que sirven a Dios y no está dispuesto a obedecer a Dios. Cuando Dios le dice en capítulo
15 destruye a Amalek. Ahora eso es muy impactante porque
te das cuenta de la falta de lealtad de Saúl que no está viviendo
para Dios, no teme a Dios, sino que vive para sí mismo. Y entonces, lo que refleja Saúl
es que es un rey como un rey de las otras naciones, exactamente
lo que el pueblo pide ahí en 1 Samuel 8.5. Y entonces, después de herirlos
todos a espada, nos dice en el siglo XX, dice, pero uno de los
hijos de Aimeleque, hijo de Aitob, que se llamaba Abiatar, escapó
y huyó tras David. Y Abiatar dio aviso a David de
cómo Saúl había dado muerte a los sacerdotes de Jehová. Y dijo
David a Abiatar, yo sabía que estando allí y aquel día Doeg
le domita, él lo había de hacer saber a Saúl. Yo he ocasionado
la muerte de todas las personas de la casa de tu padre. Quédate
conmigo, no temas. Quien buscaré mi vida buscará
también la tuya, pues conmigo estarás a salvo. Y entonces,
lo que vemos es que realmente el temor de Dios te aparta del
mal. Pero si no temes a Dios, vas
a continuar en tu pecado. Y te va a ir mal. Pues en vez
de persistir en tu pecado, busca a Dios. En vez de buscar tu propia
voluntad, escudriña las Escrituras. En vez de correr del arrepentimiento,
arrepiéntete pronto. En vez de culpar a otros por
tu sufrimiento de conciencia, arrepiéntete. Cuando sea difícil
hacer lo correcto, encuentra ayuda en Dios. Cuando quieras
vengarte de tu enemigo, ¡entrégaselo a Dios! ¡Déjalo en las manos
de Dios! A Él le pertenece la venganza. Ahora, quizás no estás
buscando matar a alguien, pero sí vengarte de tu enemigo. Quizás
quieres escapar tu propia culpa. Quizás te das cuenta de tu error
y no quieres arreglarlo. Quizás has dañado tu relación
con los demás. Quizás estás dispuesto a pecar
para salirte con la tuya. Quizás el plan de Dios no te
parece el mejor. Quizás simplemente no quieres
vivir para Dios. O quizás te opones a la voluntad
de Dios. Pero lo que tienes que recordar
es que pecar nunca conviene. Recibirás lo que mereces. No
escaparás la justicia de Dios. Por ello, tu mejor opción es
arrepentimiento. Y buscar a Dios de corazón. Pero muchas veces,
excusamos nuestro pecado. Excusamos nuestras acciones como
si nuestra motivación fuera correcta. Excusamos nuestras actitudes
pecaminosas. Y no razonamos de acuerdo a la
Escritura. No obedecemos la Palabra de Dios. No escuchamos el Consejo
Bíblico. sino que descuidamos nuestra
relación con Dios y persistimos en nuestro pecado. Cuando lo
que Dios quiere de nosotros es arrepentimiento genuino. Dios
quiere dedicación a su plan. Dios quiere que le santifiquemos
en nuestros corazones, que le reverenciemos en nuestra vida,
que vivamos para Él. Porque el temor de Dios te aparta
del pecado. Vamos a terminar en oración.
El Temor de Dios te Apartara del Pecado
Series 1 Samuel
| Sermon ID | 101616164188 |
| Duration | 50:57 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Samuel 21:1-9; 1 Samuel 22:6-23 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.