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Primero Samuel, capítulo 26,
y si Dios lo permite, veremos que debes demostrar, o sea, muestra
que temes a Dios confiando en su plan. Muestra que confías
en Dios confiando en su plan. Ahora, trabajando con niños,
algo que tengo que estar preparado para hacer es proteger a un niño
de otro que se quiere vengar. Porque muchas veces, jugando
a un juego, es un juego y sin querer hacen que uno de los niños
tropiece y se hace daño. Y entonces piensa que lo ha hecho
a propósito. A veces es a propósito, a veces
no. Pero el niño que ha sido dañado,
muchas veces, responde con ira. Responde con venganza. Y aunque arregle la situación,
aún así, está esperando con esa expectativa. ¿Cómo puedo vengarme? Ahora, muchas veces, esa... Quizás una experiencia similar
nos ha pasado, en el sentido de que quizás gente se ha intentado
vengar de nosotros. Pero nosotros como hijos de Dios,
si realmente vivimos en el temor de Dios, nunca debemos de buscar
la venganza. Y aquí este pasaje, aquí en 1
Samuel 26, nos muestra la importancia de,
primero, de dejarnos en las manos de Dios. Dejar la venganza en
las manos de Dios, y someternos al plan que Dios tiene. Estar dispuestos a obedecer a
Dios. Estar dispuestos a someternos
a su palabra, y a su voluntad, que encontramos en su palabra.
y realmente reflejar que tememos a Dios confiando en su plan. Aunque la gente nos quiera dañar,
o aunque la gente nos dañe, debemos de confiar en el plan de Dios
y dejárselo en las manos de Dios. Y no debemos de vengarnos, porque
la Escritura es muy clara en decir que la venganza le pertenece
a Dios. Y aquí vemos un ejemplo a seguir. Porque aquí tenemos a David,
que aunque aún no es rey, ya están buscando su vida. O sea,
Saúl, que es el rey de Israel, el rey humano de Israel en el
momento, quiere matar a David, porque al desobedecer a Dios,
al no matar a los de Amalek, ahí en 1 Samuel 15, vemos que Dios le quita el reino
y entonces le dice que se lo ha
entregado a otro y entonces vemos que en el siglo XXIII, esto es 1
Samuel 15-23 dice Porque como pecado de adivinación es la rebelión,
y como ídolo es la idolatría y la obstinación, por cuanto
tú desechaste la palabra de Jehová, Él también te ha desechado para
que no seas rey. Y entonces, versículo 26 dice,
no volveré contigo porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová
te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. y entonces viendo como Dios ha
desechado a Saúl y ha escogido a David, ahí en capítulo 16 de
1 Samuel vemos como Dios escoge a David para ser el rey y a Saúl
no le gusta eso, entonces le quiere destruir y entonces en
capítulo 18 Vemos como Saúl se enoja en versículo 8, eso es
1 Samuel 18.8 y dice, y se enojó Saúl en gran manera y le desagradó
este dicho. ¿Qué dicho? Estaban cantando
las mujeres en versículo 7 y dice, Saúl hirió a sus miles y David
a sus diez miles. Y entonces dice en versículo
8, que, perdón, en versículo 9, y desde aquel día Saúl no
miró con buenos ojos a David. y entonces le quiere matar y
por ello David tiene que huir y sigue huyendo pero la realidad
es que aunque Saúl quiere matar a David David no quiere matar
a Saúl y entonces en capítulo 24 vemos que Saúl en versículo
1 dice cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos le
dieron un aviso diciendo aquí David está en el desierto de
Engadi y tomando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel
fue en búsqueda de David y de sus hombres por las cumbres de
los peñascos de las cabras monteses Y entonces está en búsqueda de
David para matarle, ¿no? Le quiere destruir, porque Dios
le ha quitado el reino a Saúl, y se lo ha dado a David, y entonces... vemos aquí como le quiere matar
y en capítulo 24 nos narra la historia de que él está buscando
y de repente entra en una cueva para hacer sus necesidades y
David está en la cueva y David no le quiere matar porque es
el ungido de Jehová porque teme a Dios y porque teme a Dios no
le mata Y se lo dice. Luego, cuando sale Saúl, le dice,
mira, tengo el borde de tu manto. Porque le corta el borde de su
manto y le dice, mira, mira lo cerca que estaba. Esta oportunidad
que tenía para matarte y no lo he hecho. Entonces, Saúl, en esa ocasión, cesa de
perseguirle. Pero luego, después de un tiempo,
otra vez, tiene ese deseo de matar a David, y entonces venimos
aquí al capítulo 26, donde vemos una situación similar, porque
en 1 Samuel 26, versículo 1, dice, vinieron los tifeos a Saúl
en Gabá, diciendo, ¿no está David escondido en el
collado de Aquila, al oriente del desierto? Y entonces vemos
que Saúl se levantó y descendió al desierto de Ziv, llevando
consigo a tres mil hombres escogidos de Israel para buscar a David
en el desierto de Ziv. Y entonces vemos aquí este deseo
que tiene David de destruir y de matar a... a David por envidia. Incluso
hay en 1 Samuel 18, versículo 6, perdón, sí, 1 Samuel 18, versículo
6, Vemos esta idea del versículo 6 al versículo
7, lo leímos antes, esta envidia que tenía, incluso ahí en capítulo
15 versículo 28, donde dice, entonces Samuel le dijo, Jehová
ha rasgado hoy de ti el reino de Israel y lo ha dado a un prójimo
tuyo mejor que tú. Y esto realmente incita a esta
envidia, esto incita a que le quiera destruir, porque Saúl
no está contento con el plan, no está contento con el plan
de Dios. Él quiere su voluntad, él quiere
su reinado, él quiere seguir adelante él mismo. Y no
le importa lo que Dios quiere, y por eso quiere destruir a David.
Y por ello le está buscando. Y llegamos aquí a 1 Samuel 26,
donde le informan los tifeos, nos dice versículo 1, que han escuchado sobre David
y que está en Aquila, y entonces, ¿qué es lo que hace Saúl? Como
hizo ahí en capítulo 24, se lleva consigo 3.000 hombres escogidos,
o sea, básicamente los mejores del ejército, Y dice que descienden al desierto
de Ziv, y básicamente el desierto de Ziv es el desierto del sur.
Dice, llevando consigo 3.000 hombres escogidos de Israel para
buscar a David. Ahora, están buscando a David.
Está desesperado por matar a su contrincante. Saúl piensa que
es su enemigo. Y vemos que no está razonando. Porque David no es su enemigo.
David es su mejor hombre. Es el hombre que ha guiado a
sus ejércitos, que le ha defendido, que le ha ayudado, que ha estado
con él, y puede confiar en él, es fiel. Pero aún así le quiere
matar, y por eso le está buscando en el desierto. Y en versículo
3 dice, acampó Saúl en el collado de Aquila, que está al oriente
del desierto, junto al camino, y estaba David en el desierto.
Y entendió que Saúl le seguía en el desierto. Y entonces, aquí
está David, que ha estado huyendo de Saúl, porque Saúl ya le ha
intentado matar varias veces, tirándole una lanza mientras
se estaba tocando el arpa. incluso intentando buscarle en
su casa, pero aún así puede escapar. Y ahora está en el desierto,
y David escucha que Saúl le está buscando. Ha acampado en el collado.
Ese término, collado, tiene la idea de una colina o de un monte.
Entonces, ha acampado encima del monte Aquila, que está, ahí
nos dice, al oriente del desierto. Ahora, ¿dónde está David? David
está en el desierto. Y él sale, pero antes de salir,
él quiere ver si es cierto, entonces él manda espías. Ahí versículo
4 nos dice, David por tanto envió espías y supo con certeza que
Saúl había venido. Y entonces, vemos algo interesante,
porque David, en vez de escaparse, en vez de intentar huir, él va
a ver dónde está Saúl, acampado. Y en versículo 5 dice, y se levantó
David, y vino al sitio donde Saúl había acampado. Y miró David
el lugar donde dormían Saúl y Abner, hijo de Ner. general de su ejército
y estaba Saúl durmiendo en el campamento y el pueblo estaba
acampado en derredor de él y entonces aquí mismo Vemos que Saúl está
acampado en un lugar de defensa, en un monte, y está durmiendo
en el medio del campamento, nos dice ahí versículo 5, y el pueblo
o el ejército, esos tres mil hombres, están acampados a su
alrededor. Entonces, vemos que realmente... Saúl está en el
lugar de máxima protección. ¿No? En un lugar alto, para tener
una perspectiva, para estar protegido, teniendo el ejército que le rodea. Entonces, Saúl está protegido.
Pero aún así, David quiere ver dónde está durmiendo. Y vamos
a ver, conforme a la historia, que quiere llegar a donde está
Saúl. En versículo 6, dice, Entonces
David dijo a Imelec, a Imelec, Eteo, y a Bisaí, hijo de Sarbia,
hermano de Joab, quien descenderá conmigo a Saúl en el campamento. Y a Bisaí, dijo a Bisaí, yo descenderé
contigo. Ahora, esto... Sería muy difícil de comprender.
Aquí hay un ejército que te está buscando. Está buscando matarte. Y lo que tú quieres hacer es
descender al ejército. O sea, acercarte al ejército
mientras están durmiendo. Ahora, eso sería bastante ilógico,
especialmente porque sólo va a descender David, y uno más,
contra un ejército de 3.000 hombres escogidos, seguramente de los
mejores luchadores de todo Israel, que es la guardia de Saúl. Pero van a descender, y entonces,
vemos aquí que Abisai se apunta, ¿no? Esto es algo que quiere
hacer, y por ello le dicen Yo descenderé contigo. Ahora, Abisaí,
en I Crónicas 2, del 15 al 16, nos dice que Abisaí es el sobrino
de David. Porque, como aquí menciona, es
hijo de Sarvia. Ahora, Sarvia es una hermana es hermana de
David. Ahí lo dice en 1 de Crónicas
2, 15 al 16, donde está hablando de los hijos de Isaí, y entonces
menciona ahí al séptimo David, de los cuales Sarbea y Abigaíl
fueron hermanas. Los hijos de Sarbea fueron tres.
Abisaí, Joab y Asael. Entonces aquí menciona, aquí
en 1 de Samuel 26, versículo 6, menciona a los dos. Menciona
a Abisaí, Dice, Abisaí, hijo de Sarbia, hermano de Joab, y
entonces nos dice que Abisaí quiere descender con David. Y
en versículo 7, dice, David pues y Abisaí fueron de noche al ejército. Ahora esto suena un poquito insensato. ¿Un gran ejército? ¿Preparado? Ahora sí están durmiendo, pero
son muchos. En contraste con dos, David y
Abisaí, Dice, y he aquí que Saúl, esto es versículo 7, he aquí
que Saúl estaba tendido durmiendo en el campamento, y su lanza
clavada en tierra a su cabecera. Y Abner y el ejército estaban
tendidos alrededor de él. Ahora, lo que nos menciona es
que estaban durmiendo. Y lo que aparenta es que ni siquiera
tenían a alguien velando. O sea, estaban todos durmiendo
porque había tan gran ejército. Estaba Saúl en medio. El único
enemigo que tenían en esa área era David y sus hombres. Y parece
que no les temen. Porque ellos son fuertes. Ellos
le están persiguiendo a él. No piensan que les van a atacar
a ellos. Y entonces descienden. Y menciona en varios detalles
que van a ser claves para la historia, porque menciona que
están durmiendo. Hay versículos 7. Menciona que Saúl está en
el medio de esos tres mil, en el medio de ese ejército. Menciona... que Avner y el ejército están
tendidos alrededor de él, y tiene esa lanza, esa lanza clavada
en tierra a su cabecera, ¿vale? Indicando que realmente están
muy cerca de Saúl. O sea, están suficientemente
cerca para poder matar a Saúl. A ese punto han llegado. Y entonces,
¿qué es lo primero que te vendría a la cabeza? o a la mente. Pues, aquí está Saúl, este es
el que está buscando tu vida, él es el que te ha intentado
matar varias veces, pues, si has podido lograr penetrar en
el campamento de Saúl con todo ese ejército, pues, Dios te lo
ha puesto en las manos. Dios te ha puesto a tu enemigo
en tus manos, ¡mátale! Y ya está, ya no tienes que huir
más. Y eso es el razonamiento de Abisai, porque el versículo
8 dice, entonces dijo Abisai a David, hoy ha entregado Dios
a tu enemigo en tu mano. Ahora pues, déjame que leyera
con la lanza y lo enclavaré en la tierra de un golpe. Y no le
daré segundo golpe. Y entonces, Vemos que Abisai
está interpretando este éxito que han tenido de penetrar este
ejército, que es la mano de Dios. Haber llegado hasta Saúl era
prueba suficiente de que Dios lo había entregado en sus manos.
Y Abisai quiere usar esta oportunidad de matar a Saúl. Lo que demuestra
es que los dos, David y Abisaí son guerreros excelentes, o sea,
Abisaí puede matar a Saúl sin despertar a nadie, con esa misma
lanza le puede destruir en el momento. Pero aún así, versículo
9 dice David, David respondió a Abisaí, no le mates. Porque ¿quién extenderá su mano
contra el ungido de Jehová y será inocente? Y lo que nos damos
cuenta es que David sabe que esta situación, esta circunstancia
es mucho más importante de lo que parece. Sus acciones van
a impactar toda su vida. Y quiere ser agradable delante
de Dios en todo momento. Aunque David ve la situación
como una oportunidad para matar a su enemigo, o a aquel que le
quiere matar, realmente lo ve como una oportunidad para mostrar
el control sobre sí mismo. No como venganza. Y no quiere
tocar a Saúl porque teme a Yahweh. Esa es la clave. Teme a Dios
y por ello no quiere matar al ungido de Dios. Porque ahí mismo
lo dice, en versículo 9, donde dice, no le mates porque quien
extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente. Versículo 10 dice, dijo además
David, vive Jehová, que si Jehová no lo hiere, o su día llegue
para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme
Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Y ahí simplemente está expresando
ese temor que tiene hacia Dios. Y que va a practicar el temor
de Dios. Da igual las circunstancias.
Aunque tenga esa oportunidad de vengarse, no se va a vengar.
Porque este es ungido de Dios. Es alguien que Dios ha escogido
para ser su rey durante un tiempo. Y entonces, basándose en su temor
a Dios, no le quiere tocar. lo cual es un contraste muy grande
con Saúl. Porque en capítulo 22, Saúl le
da igual si alguien es el ungido de Jehová o no. Porque ahí en
capítulo 22, vemos que Saúl manda a sus siervos primero, y luego
como los siervos temen a Dios y no quieren matar a los sacerdotes
de Dios, Le manda a Doe, y esto es en 1 Samuel 22, versículo
17, dice, entonces dijo el rey a la gente de su guardia, que
estaba alrededor de él, volveos y matad a los sacerdotes de Jehová. O sea, son ungidos de Jehová,
son los sacerdotes de Jehová. Y Saúl le está diciendo a sus
siervos que los maten. Dice, porque también la mano
de ellos está con David, pues sabiendo ellos que oían, no me
lo descubrieron. Pero los siervos del rey no quisieron
extender sus manos para matar a los sacerdotes de Jehová. Aquí
están los siervos de Saúl, estos que son parte de su ejército,
de su guardia, no quieren extender su mano contra los ungidos de
Jehová, estos sacerdotes de Dios, porque temen más a Dios de lo
que temen a su rey, a su rey humano. Y entonces están dispuestos
a desobedecer al rey humano, porque saben que ese mandato
va en contra de Dios y de sus líderes. Pero ahí en versículo
18 dice que entonces dijo el rey a Doeg, vuelve tú y arremete
contra los sacerdotes. Y se volvió Doeg el Edomita y
acometió a los sacerdotes y mató en aquel día a 85 varones que
vestían efod de lino. Entonces, bajo el mandato de
Saúl, matan a 85 varones que habían sido ungidos. Ungidos
por Dios. Y luego, en versículo 19, dice
que también matan a toda la ciudad de los sacerdotes. Ahí dice,
versículo 19, esto es 1 Samuel 22, 19. Y a Nob, ciudad de los
sacerdotes, hirió a filo de espada. Así a hombres como a mujeres,
niños hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas. Todo lo hirió
a filo de espada. Y es interesante que muestra
este contraste tan grande, ¿no? Saúl está dispuesto a destruir
a 85 varones que han sido ungidos
por Dios, incluso a toda la ciudad de los sacerdotes, pero aquí
vemos a David que no está dispuesto ni siquiera a tocarlo. En el capítulo 24 vemos que la
conciencia de David realmente le impacta, ahí mismo
dice versículo 5, esto es 1 Samuel 24, 5, cuando está en la cueva
y le corta la orilla del manto de
Saúl, versículo 5 dice, después de esto se turbó el corazón de
David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl, ni
siquiera le había dañado físicamente, sólo había cortado su manto,
y entonces le dice ahí que le turbó el corazón y versículo
6 dice Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor el ungido
de Jehová que yo extiendo mi mano contra él porque es el ungido
de Jehová mostrando el temor que tiene hacia Dios y ese es
el mismo temor que vemos aquí en 1 Samuel 26 versículo 9 Cuando dice a Isaí, no le mates
porque quien extenderá su mano contra el ungido de Jehová y
será inocente. Es que vemos a David que él es
muy consciente de cómo sus acciones impactarán a los de su alrededor. Y por ello evalúa sus acciones.
Y es que quiere agradar a Dios
con todo lo que hace. Para nosotros también. debemos
de reflejar nuestro temor a Dios, confiando en su plan, confiando
en su tiempo, y evaluando nuestras acciones con la escritura, considerando
a Dios antes de actuar. Porque debemos de preguntarnos,
¿queremos agradar a Dios con todo lo que hacemos? aunque parezca
que nos conviene, como en esta situación, a David, parece que
le conviene matar a su enemigo, o a aquel que está buscando su
vida, que le está persiguiendo con tres mil hombres escogidos,
pero David no lo ve así, porque él teme a Dios más de lo que
teme a Saúl, y por ello le quiere obedecer. Y por eso aquí vemos, en versículo
10, esta dependencia en el plan de
Dios, en el tiempo de Dios, cuando dice, esto es 1 Samuel 26, 10.
Simplemente expresando la idea de que yo no le voy a tocar. va a tener que morir en el plan
de Dios. Y entonces lo entrega en las manos de Dios, lo deja
en las manos de Dios. Pero sí lo quiere demostrar,
quiere que esto sea una lección para sus hombres, pero también
para el pueblo de Dios. Y también para nosotros, al igual
que para Saúl, de que todo está en las manos de Dios. Porque
ahí en versículo 11 dice, pero toma ahora la lanza que está
en su cabecera y la vasija de agua y vámonos. Entonces, en
vez de tocar a este que le está buscando su vida, que le quiere
matar, lo que hace es, se lleva dos objetos, la lanza y la vasija
de agua, Y en versículo 12 dice que se llevó pues David la lanza
y la vasija de agua de la cabecera de Saúl y se fueron. Y no hubo
nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían. Porque un profundo sueño enviado
de Jehová había caído sobre ellos. Ahora es interesante porque en
versículo 11 le manda a Bisaí que tome la lanza, pero tienes
que recordar que él había querido matar a Saúl, y la lanza estaba
al lado de la cabeza de Saúl, y luego vemos ahí en versículo
12 que menciona que se llevó pues David la lanza. Ahora, hay
unos comentaristas que dicen, quizás David se llevó la lanza
Porque quizás dudaba, si Avisahí iba a tomar esa oportunidad,
ya que tenía la lanza en la mano, de automáticamente clavarle la
lanza en la cabeza a Saúl, porque estaba ahí tan cerca. Pero lo
que vemos ahí es la sumisión que David tiene al plan de Dios,
que teme a Dios. Y lo que vemos también es que
el éxito de la misión no viene de la habilidad del hombre. Aunque
David y Abisai son excelentes guerreros, lo que nos menciona
aquí en el versículo 12 es que Dios les había dado el éxito. Dios era la fuente de su éxito. Porque la obra de Dios es evidente,
¡es obvia! Incluso es interesante porque
en el lenguaje original repite ese término de ninguno, o nadie,
o no. Donde ahí, aquí lo vemos traducido,
dice, no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues
todos dormían. Entonces, enfatizando esa idea
de que nadie lo vio, nadie lo supo, nadie lo entendió, o sea,
la idea de que nadie se despertó, Simplemente porque Dios lo tenía
todo controlado. Y ahí lo dice, porque un profundo sueño enviado
de Jehová había caído sobre ellos. Simplemente vemos que es el plan
de Dios. Es la obra de Dios. que el que da el éxito, el que
da la victoria, el que fortalece, lo cual nos recuerda a tantas
batallas que Dios da el éxito a su pueblo por su poder, no
por la mano de un hombre. Incluso ahí, justamente en unos
capítulos anteriores, en capítulo 17, cuando David viene en batalla contra Goliath,
ahí en 1 Samuel 17, 46, David se da cuenta de que no es por
su mano, sino que es el poder de Dios que da la victoria. Dios
es el que da el éxito. Y ahí en 1 Samuel 17, versículo
46, dice, Jehová te entregará hoy en mi mano y yo te venceré. ¿Quién va a dar el éxito? Dios.
Dice, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los
filisteos, y las aves del cielo, y las bestias de la tierra, y
toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. O sea, Dios es
el que da la victoria, y el único que merece la gloria es Dios.
Versículo 46, dice, y sabrá toda esta congregación que Jehová
no salva con espada y con lanza, porque de Jehová es la batalla. y él os entregará en nuestras
manos. Y es que debes demostrar que
temes a Dios confiando en su plan. Vemos aquí cómo David confía
en el plan de Dios. Volviendo aquí a 1 Samuel 26,
versículo 13, dice, entonces pasó David al lado opuesto. Porque
lo quiere hacer una lección. Quiere que Saúl se dé cuenta,
quiere que toda la congregación se dé cuenta de lo que ha ocurrido.
Y dice, y se puso la cumbre del monte a lo lejos, habiendo gran
distancia entre ellos. Entonces tenemos que tener esta
perspectiva, ¿no? Saúl y su ejército están en un monte, David y Abisaí
están en otro monte, y entonces David empieza a gritar y a... y a dirigirse a Abner, que es
el general del ejército de Saúl, y dice... y dio voces de aviz
al pueblo, y a Abner, hijo de Erner, diciendo, ¿no respondes,
Abner? Entonces, Abner respondió y dijo,
¿quién eres tú que gritas al rey? Ahora, Abner es el primo
de Saúl. Nos lo dice ahí 1 Samuel 14,
50 al 51, donde nos dice, el nombre
de la mujer de Saúl era Ainoam, hija de Aimás. El nombre del general de su ejército
era Abner, hijo de Ner, tío de Saúl. Entonces, Abner es el primo. Abner es el primo de Saúl. Porque
nos dice ahí que Cis, padre de Saúl y Ner, padre de Abner, fueron
hijos de Abiel. Eso es 1 Samuel 14 del 50 al
51. Entonces Abner es el primo de Saúl. Y entonces se dirige
a... Bueno, está gritando al rey,
pero se dirige a Abner. Porque Abner tenía la responsabilidad
de proteger al rey. Pero aunque habían puesto su
campamento en un lugar estratégico, habían puesto al rey en una posición
estratégica para protegerle, aún así todo ese crecido alrededor
no había podido proteger al rey. Porque había entrado alguien
para matar al rey. Ahí mismo versículo 15 lo dice.
Dijo David a Abner, ¿no eres tú un hombre? ¿Y quién hay como
tú en Israel? Porque... ¿Por qué pues no has
guardado al rey tu señor? Porque uno del pueblo ha entrado
a matar a tu señor el rey. Esto que has hecho no está bien.
Vive Jehová que sois dignos de muerte. Porque no habéis guardado
a vuestro señor al ungido de Jehová. Y entonces ahí mismo,
básicamente lo que le está diciendo es, mira vosotros sois los que
tenéis el mandato de guardar al rey, y si no lo guardáis,
sois dignos de muerte, pues mira, esta misma noche no la habéis
guardado. Estas son las pruebas. ¿Cuáles son las pruebas? El siglo
XVI dice, mira pues, ahora, ¿dónde está la lanza del rey y la vasija
de agua que estaba a su cabecera? ¿Cuáles son las pruebas? La lanza
y la vasija que ellos habían tomado. lo que demuestra que
alguien de su campamento, alguien de los que siguen a David, o
incluso David mismo, había entrado al campamento, habían llegado
hasta la cabeza de Saúl, le podrían haber matado. Para probarlo tienen
la lanza, tienen la vasija, pero no lo han hecho. Pero en el siglo
XVII vemos que aquí Saúl reconoce
la voz de David. A lo mejor hasta este punto nadie
sabe quién está gritando, a lo mejor ya lo conocían. Pero en
el siglo XVII dice, conociendo a Saúl la voz de David, dijo,
¿no es esta tu voz, hijo mío? Y David respondió, mi voz es,
rey, señor mío. Dijo, ¿por qué persigue así mi
señor a su siervo? ¿Qué he hecho? ¿Qué mal hay en
mi mano? Porque la realidad es que Saúl
no le está persiguiendo para matar a David por alguna razón
digna, sino simplemente es porque le tiene en vida, porque no quiere
seguir el plan de Dios, no quiere someterse al plan de Dios en
que Dios le ha quitado el reino a Saúl y se lo ha dado a David. V.19 dice, ruego pues, que el
Rey mi Señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita
contra mí, acepte él la ofrenda. Simplemente lo que está diciendo
es, si es por culpa mía, si es por mi pecado, David está diciendo,
si es por mi pecado contra Dios, y Dios te ha mandado para que
yo me arrepienta, entonces, lo único que debe de ocurrir en
este momento es que yo me arrepienta y que presento un sacrificio
y Dios acepte ese sacrificio y obtengo el perdón de Dios.
Pero dice, versículo 19, mas si fueran hijos de hombres, o
sea, si es por culpa del hombre por la cual me persigues, dice,
malditos sean ellos en presencia de Jehová. porque me han arrojado
hoy para que no tenga parte en la heredad de Jehová diciendo
ve y sirve a Dioses ajenos. Entonces si no es... si le está persiguiendo por culpa
de hombre y no porque Dios le ha mandado a buscar a David entonces
estos hombres Realmente, ahí mismo los maldice, porque lo
que le están haciendo es apartando de la heredad de Dios. Ahora,
cuando se refiere a esta idea de la heredad de Dios, se refiere a este derecho de
pertenecer a la comunidad del pacto. A este derecho de disfrutar
de la tierra prometida. A esta obligación que tiene todo,
que es parte de la comunidad de Dios, toda la comunidad del
pacto, esta obligación de cumplir los requisitos de la ley y del
pacto. Esta obligación de servir exclusivamente
a Yahweh. Porque en la ley, en Éxodo 20,
del 3 al 6, Ahí mismo dice, no tendrás dioses ajenos delante
de mí, no tendrás imagen ni ninguna semejanza de lo que está arriba
en el cielo, ni abajo en la tierra, ni las aguas debajo de la tierra,
no te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová
tu Dios fuerte, celoso. Entonces deben de adorar exclusivamente
a Yahweh, a su manera. Y entonces debe de presentarse
delante de Dios. Pero si le están persiguiendo,
le están intentando matar, no puede presentarse delante de
Dios. Y entonces es como que le están incitando a adorar a
otros dioses. Cuando en Deuteronomio 6.13,
a Jehová tu Dios temerás y a Él sólo servirás. Mostrando esa
idea de que sólo debe de servir a Yahweh Pero al perseguirle,
al apartarle de esa oportunidad de adorar a Dios en su tabernáculo,
al poder disfrutar libremente de esta adoración a Dios, pues
entonces es como que le están quitando la heredad y le están
empujando para que sirva a otros dioses, para que no tenga heredad
de acuerdo al pacto de Dios. Y por ello dice, más si fueran
hijos de hombres, malditos sean ellos, en presencia de Jehová,
porque me han arrojado hoy, para que no tenga parte en la heredad
de Jehová, diciendo ve y sirve a otros dioses. Entonces, al
no dejarle ser parte de la heredad de Dios, realmente lo que le
están diciendo es ve, sirve a otros dioses, no te queremos aquí,
no queremos que sirvas a nuestro Dios. Y si es por hombre, esos hombres
son falsos profetas. Porque en Deuteronomio 13, del
1 al 5, Nos dice que si hay alguien que te incita a adorar a otros
dioses, son falsos profetas, y deben de morir. Porque ahí
mismo dice, en Deuteronomio 13, del 1 al
5 dice, cuando se levantara en medio de ti profeta, o soñador
de sueños, y te anunciara señal o prodijos, si se cumpliera la
señal o prodijo que él te anunció, diciendo, vamos en pos de dioses
ajenos, que no conociste, y sirvamosle, no darás oído a las palabras
de tal profeta, ni a tal soñador de sueños, porque Jehová vuestro
Dios os está probando para saber si amáis. a Jehová vuestro Dios
con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma. En pos de
Jehová vuestro Dios andaréis, a él temeréis, guardaréis sus
mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños
ha de ser muerto por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro
Dios que te sacó de la tierra de Egipto y te rescató de casa
de servidumbre y trató de apartarte del camino por el cual Jehová
tu Dios te mandó que anduvieres. y así quedarás el mal en medio
de ti. Entonces ahí en Deuteronomio
13, del 1 al 5, está escribiendo a tales personas, personas que
te intentan desviar de servir exclusivamente a Dios, ellos
deben de morir, porque son falsos profetas. Y entonces lo que,
volviendo aquí a Samuel 26, versículo 19, está diciendo que estos hombres
que me están diciendo que sirva a otros dioses o que me están
intentando quitar la heredad de Dios, pues ellos mismos son
falsos profetas, han de morir. Versículo 28, perdón, 20, dice,
No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová,
porque ha salido el rey de Israel a buscar una pulga, así como
quien persigue una perdiz por los montes. Y simplemente expresando la insensatez de lo que está
haciendo Saúl. David quiere que Saúl ponga sus
acciones en perspectiva, porque Saúl está malgastando su fuerza
y sus recursos sin razón, porque David no le quiere matar, no
le quiere destruir, sino que es fiel y se lo ha demostrado.
Porque ha podido llegar hasta donde estaba durmiendo y le ha
podido matar, pero no lo ha hecho. No lo ha hecho porque es fiel
a Dios. y al ser fiel a Dios, es fiel al ungido de Dios y a
las autoridades que Dios ha puesto y por ello Saúl debe de entender
la fidelidad que David tiene hacia él y por ello es insensato
perseguirle, intentar matarle y por ello lo describe como buscar
una pulga o como perseguir una perdiz por los montes Es insensato. Versículo 21 dice, entonces dijo
Saúl, y vemos aquí que se da cuenta de su insensatez, se da
cuenta de su pecado, aunque luego en el texto, en los siguientes
capítulos, parece que su arrepentimiento no es muy genuino, pero aquí
mismo dice, he pecado, vuélvete hijo mío, David, que ningún mal
te haré más. porque mi vida ha sido estimada
preciosa hoy a tus ojos, he aquí yo he hecho neciamente, y he
errado en gran manera". Entonces aparenta que se da cuenta
de su insensatez, y aparenta que se arrepiente, y entonces
está pidiendo que David vuelva, ¿no?, a servirle. Pero David
aparenta que no está muy seguro de la situación, porque ha ocurrido
antes, donde Saúl le ha prometido que no le haría daño. Pero sí
lo hace, o lo intenta. Y entonces, en vez de David mismo
ir a llevarle la lanza, le dice, en versículo 22, David respondió
y dijo, he aquí la lanza del rey, pase a cada uno de los criados
y tómela. Que venga uno de tus ejércitos,
uno de tus siervos para llevársela. Y versículo 23 dice, y Jehová
pague a cada uno su justicia y su lealtad. Ahora, lo interesante
de todo este relato es que David se enfoca en su relación con
Dios. porque vemos que empieza hablando
sobre Dios, ahí en versículo 10, vive Jehová. ¿No? Que si Jehová no, lo hiriere.
Está hablando de Dios. Versículo 11, guárdeme Jehová,
de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Y entonces, viendo que se enfoca
en su temor de Dios, y aquí termina hablando en versículo 23 otra
vez sobre su temor a Dios dice y Jehová pague a cada uno su
justicia y su lealtad que básicamente Está hablando como Pablo en Gálatas
6-7, cuando dice, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará. Entonces, Dios sabe la justicia,
Dios sabe la fidelidad, esa lealtad, pues entonces, dependiendo lo
que cada uno siembra, pues que lo reciba de Dios. Porque Dios
es el que es justo, es el que es leal, es el que sabe, y va
a pagar a cada uno conforme a su obra, Dice en el versículo 23,
dice, pues Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise
extender mi mano contra el ungido de Jehová, mostrando su fidelidad
y su lealtad. Versículo 24 dice, y he aquí
como tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así
sea mi vida a los ojos de Jehová y me libre de toda aflicción. Entonces lo que David quiere
es que Dios le muestre, o que le dé la vida, o que incluso le
proteja, y que sea fiel a David, como David ha sido fiel a Dios, Y por ello dice, versículo 24,
como tu vida ha sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así
sea mi vida a los ojos de Jehová y me libre de toda aflicción. Es como en Salmo 54, versículo
7. Dice, porque Él me ha librado
de toda angustia y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos. Lo que quiere es que Dios vea
su fidelidad y su fortaleza y su lealtad Y que él vive en el temor
de Dios. No toma las circunstancias en
sus manos para controlarlo como él quiere, sino que se somete
al plan de Dios. Y entonces en versículo 25, vemos
que Saúl bendice a David. Esto es 1 Samuel 26, 25, donde
dice, bendito eres tú, hijo de David, sin duda emprenderás tú
cosas grandes y prevalecerás. Entonces David se fue por su
camino, y Saúl se volvió a su lugar. Y es interesante porque
en el lenguaje original, cuando menciona aquí traducido emprenderás,
literalmente es la idea de hacer o de producir. ¡Y repite el término! Y por eso se traduce aquí emprenderás
cosas grandes, porque es la idea de producirás, producirás, producirás,
¿no? Harás, harás mucho. Pero también
repite, cuando menciona esa idea de prevalecerás, Repite el término
tener la capacidad o la habilidad. Tener el poder para hacerlo.
Entonces, la idea de tienes el poder para hacerlo, el poder
para hacerlo. Tienes poder, poder, poder. Entonces, no solamente
tiene la habilidad para producir, va a producir, pero también tiene
la habilidad para producir. Y simplemente viendo la bendición
de Dios para David, porque es fiel a Dios. y muestra que teme
a Dios, confiando en su plan. Entonces, ¿cómo reaccionamos
nosotros ante una situación similar? ¿Tomamos la venganza en nuestras
manos? ¿Hacemos nuestra voluntad en
vez de la de Dios? ¿No queremos esperar el tiempo
de Dios? ¿No queremos buscar la voluntad
de Dios? Porque este texto nos enseña
que Yahweh controla todo detalle. ¡Él es soberano! La venganza
le pertenece a Yahweh. No tomes en tus manos lo que
le pertenece a Yahweh. No busques la vida fácil. apartándote
de la voluntad de Dios en su palabra. Sino que debes de agradar
a Dios en toda área de tu vida. Debes de vivir para Dios. Debes
de obedecer a Dios, aunque sea difícil. Debes de esperar el
tiempo de Dios y vivir para agradar a Dios. Pero muchas veces no queremos
buscar la voluntad de Dios. Nos afanamos en nuestros problemas.
Buscamos nuestra satisfacción antes que la de Dios. Buscamos
nuestra comodidad antes que obedecer a Dios. Ponemos por obra nuestros
propios planes sin considerar a Dios. Y no nos sometemos al
plan de Dios. Queremos que Dios nos obedezca
a nosotros. Es que en vez de usar tu posición
para vengarte, úsala para servir a otros. En vez de sólo considerar
tu situación, reconoce la soberanía de Dios y vive en el temor de
Él. Cuando una oportunidad se presente,
evalúala de acuerdo a la enseñanza de la Escritura. Porque quizás
buscas vengarte de tu enemigo. ¡Pero no lo hagas! Déjalo en
las manos de Dios. Quizás tus problemas te siguen
sin darte alivio. Descansa en la soberanía de Dios. ¿En su plan? Tal vez no entiendes
lo que Dios está haciendo en tu vida. Sigue confiando en el
plan de Dios. Tal vez el peligro se aproxima
a tu vida. Descansa en el cuidado de Dios. Quizás no entiendes por qué debes
de esperar. No dudes. No dudes de Dios. Quizás sigues recibiendo ataques. Pues entregáselo a Dios y sométete
a su plan. Porque Dios quiere que reflejes
el temor de Él, que confíes en su plan. Por ello, muestra que
le temes, confiando en su plan. Vamos a terminar en oración.
Muestra que Temes a Dios Confiado en Su Plan
Series 1 Samuel
| Sermon ID | 1016161619362 |
| Duration | 51:19 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Samuel 26 |
| Language | Spanish |
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