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Gracias Iglesia por ser una bendición
en mi vida. Yo recuerdo el primer día que
yo vine para acá, para la conferencia y para conocer al pastor. Yo
quiero decir que fue como en 1995, por ahí, que yo conocí
el hermano Acevedo por la primera vez y su esposa, y qué bendición
para ver su esposa aquí esta mañana. Y fue de bendición para
mí. La verdad, desde el principio,
el hermano Acevedo ha sido una bendición para mí. Y la conferencia,
y toda ayuda y consejo que yo recibí de tu pastor, fue de bendición
para mí, para ayudarme en la obra en Connecticut. Y yo quiero
decirles gracias, muchísimas gracias por la bendición de tener la conferencia aquí. Para mí fue de bendición, fue
de gran ayuda y yo sé que muchos de ustedes están sacrificando
para hacer posible la conferencia y yo quiero decirles gracias.
Vale la pena, hermanos, vale la pena. porque un día en el
cielo ustedes van a ver a la bendición de la conferencia en
muchas, muchas, muchas vidas. En esta vida no vamos a ver todo,
pero en la gloria sí vamos a ver todo lo que el Señor ha hecho
en esta iglesia para tocar las vidas, no solamente alrededor
de la iglesia aquí, pero yo creo por todo el mundo. Gracias, iglesia. Gracias, gracias, gracias por
el sacrificio. Yo sé que no es fácil para tener
una conferencia, la del trabajo, y muchos de ustedes sacando sus
vacaciones para pasar nada más tiempo la semana que viene para
servir al Señor y estar en la mañana muy temprano trabajando
hasta la noche, muy tarde en la noche. Y gracias por todo,
todo, todo que tú vas, que ustedes van a hacer en la conferencia
y por los años. Gracias, porque eso fue de bendición
para mí. Personalmente, yo creo que muchos
pastores, muchos hermanos pueden decir lo mismo, pero gracias.
Bueno, hermanos, vamos a la palabra de Dios esta mañana. Vamos a
Salmos 42. Salmos, el libro de Salmos 42.
El libro de Salmos 42. Y vamos, por favor, poner de
pie una vez más para leer la palabra de Dios. Vamos a leer
nada más. Yo voy a leer mientras que ustedes están siguiendo con
su vista, por favor. Salmos 42, por favor, hermanos. Y yo voy a leer versículo uno
hasta versículo tres, pero ustedes, por favor, siguen con la vista.
Salmos cuarenta y dos. ¿Están ahí todos, hermanos? Amén. Dice la palabra de Dios. Como
el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti,
oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del
Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentaré
delante de Dios? Fueron mis lágrimas mi pan de
día y de noche, mientras me dicen todos los días, ¿Dónde está tu
Dios? Y vamos a la oración. Señor,
gracias por lo que acabamos de escuchar en los himnos. Señor,
gracias por salvarnos. Señor, gracias que podemos tener
un lugar donde nosotros podemos reunir como iglesia Gracias,
señor, por el hermano Acevedo. Gracias, señor, por ver a hermana
Acevedo aquí esta mañana. Gracias por contestar las oraciones
de los hermanos tocando ella. Por favor, sigue siendo fiel
a la hermana y dando salud y esfuerzo, señor, también para el pastor. Señor, gracias por ser nuestro
Dios. Señor, gracias que tenemos un
Dios durante los tiempos duros. Gracias, Señor, que podemos ir
a Tu Palabra y ver que hay otros, habían otros que pasaron por
tiempos duros. Ayúdanos a ver en Tu Palabra
lo que podemos o debemos hacer cuando pasamos por pruebas Señor,
por favor, ayúdame, límpiame con la sangre de Cristo. No soy
digno de estar detrás de este púlpito. Pero, Señor, ayúdame
a predicar la palabra claramente en español y sé de bendición
a los hermanos. En nombre de Jesús. Amén. Pueden
tomar asientos, hermanos. Gracias. Hermanos, la palabra de Dios
dice como el siervo brama por las
corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma
mía. Voy a hablar de esta mañana la
sed de Dios. ¿Tienes sed para Dios, hermanos?
¿Tienes sed para Dios? ¿Sed para Dios? No sé, no estoy seguro quién
escribió este salmo. Quizá que fue David, pero no
estamos seguros. Pero estamos seguros que el salmista
estaba pasando por un tiempo muy difícil, muy duro. Porque aquí vemos que dice que... Bueno, vamos a ver luego lo que
va a decir, pero dice que él como siervo estaba buscando agua. Imagínese, ¿cuántos de ustedes
han ido por las montañas, andando por las montañas? ¿Algunos? Eso
es algo favorito que yo hago. Yo ando por las montañas y ahí
estoy yo en el bosque muchas veces y pasando por los caminos
que hay en el bosque al norte y de vez en cuando yo veo un
ciervo ahí y es interesante porque dice el salmista que él era como
un ciervo, dice, bromeando dice el brahma por las corrientes
de las aguas el ciervo estaba buscando el agua muchas veces
en el monte el ciervo está buscando agua está buscando comida y si
uno está velando muy cuidadosamente uno puede ver ese ciervo buscando
y buscando buscando y muchas veces yo estoy en sitios donde
no hay agua donde no hay un río y no hay corriente de agua, yo
veo que el siervo está muy cerca, muy lejos del agua, pero está
buscando. Está buscando en un sitio donde
no hay agua. El salmista estaba sintiendo
como ese siervo, pero él no estaba hablando de agua. Él estaba hablando
de Dios. Él estaba hablando de que él,
como el siervo, estaba en un sitio cerca, un sitio donde no
había agua seca no había agua pero el siervo estaba buscando
y buscando y buscando y buscando y buscando agua no podía encontrar
y el salmista estaba a un punto en su vida que él estaba buscando
Dios él estaba pasando por un tiempo seco en su vida donde
él sentía que Dios no estaba con él. ¿Han pasado por tiempos
así, hermanos? Porque la verdad es que el salmista
era un creyente. El salmista era un creyente,
pero él ahora está pasando por un tiempo cuando donde él no
podía ver si Dios estaba con él. Él no sentía que Dios estaba
con él por causa del problema que estaba pasando en su vida.
hermano sabe que eso no es una cosa rara para pasar por ese
tiempo porque el salmista estaba pasando por eso mire conmigo
ahora otra vez reciclo 42 reciclo número 2 dice mi alma tiene sed
de dios mi alma tiene sed de dios como el siervo estaba buscando
agua yo estoy ahora en buscando a Dios y yo me siento
solo, me siento que Dios no está conmigo. Mi alma tiene sed de
Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentaré
delante de Dios? Mire en el versículo 3. Dice,
fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche. El Salmista estaba
a un punto de que él no podía parar de llorar. Podemos decir
que él estaba en depresión, porque él estaba diciendo de día y de
noche, yo no puedo parar de llorar. Lo que está pasando en mi vida,
yo no puedo aguantar y me siento que Dios está tan lejos que yo
estoy buscando Dios, Dios, Dios, te necesito Dios, Dios, ¿por
qué no está conmigo Dios? Así se sentía el Salmista. Si
era verdad o no era verdad, eso no era el punto. El punto era
que él se sentía así. Y eso pasa en la vida del creyente. Cuando alrededor de mi vida,
alrededor de su vida, cosas están pasando que nosotros no esperamos
y no sabemos por qué y no tenemos contestaciones por qué el pastor
no puede decir por qué pero pero ¿dónde está mi Dios? yo no tengo
una contestación yo no tengo yo no tengo remedio señor ¿dónde
estás? ahí estaba el samista llorando
versículo 3 día y noche llorando y dice ahí versículo 3 mientras
que me dicen todos los días donde está tu Dios ahora tenemos que
ver en contexto lo que está pasando aquí el salmista estaba con el
pueblo de Dios Israel y durante ese tiempo Israel fue llevado
de Babilonia a una tierra extranjera, afuera de la tierra prometida,
afuera del lugar donde estaba el templo de Dios, donde estaba
la presencia de Dios ahí en el templo, por causa de su pecado,
del pecado del pueblo, pero vino Babilonia y sacó el pueblo de
Israel y ahora el pueblo de Israel está muy lejos de la tierra prometida,
está ahí en Babilonia. Y ahí es donde el salmista estaba
escribiendo este salmo, diciendo, ¿dónde está mi Dios? Yo siento
muy lejos de Dios. ¿Por qué? Porque como un judío,
como un israelita, él está recordando el tiempo cuando él estaba en
la tierra prometida. y en la tierra prometida ahí
estaba el templo y en el templo estaba la presencia de Dios la
gloria de Dios descendió y estaba ahí en el templo y qué bendición
que la nación de Israel podía experimentar la presencia de
Dios imagínense hermanos para sentir y ver la presencia la
gloria de Dios descendiendo al templo Nosotros no podemos apreciar
lo que el salmista estaba aquí diciendo, pero créame, el salmista
estaba recordando el tiempo cuando él estaba cerca al templo y ahí
estaba la presencia de Dios y él estaba recordando de ese tiempo. Mire conmigo ahí en versículo
4. Me acuerdo de estas cosas Y derramó
mi alma dentro de mí. ¿Y qué cosas estaba recordando
el salmista? Bueno, dice ahí, versículo 4.
De como yo fui con la multitud y la conduje hasta la qué? Hasta la casa de Dios. ¿Qué era
la casa de Dios para ellos? El templo. El templo donde la
presencia de Dios, la gloria de Dios descendió y ahí estaba
la presencia de Dios y el pueblo judío estaba yendo al templo
para experimentar, para recibir bueno las bendiciones de su presencia,
recibir perdón, recibir la bendición de ver la gloria de Dios ahí
Y Él estaba recordando, Él estaba recordando en ahora, muy lejos,
muy lejos de la tierra prometida, Él estaba recordando de ese tiempo. Como dicen en inglés, the good
old days. The good old days, ¿verdad? Cuando estamos pasando
por pruebas, cuando cosas estaban pasando contra nosotros, estamos
pensando de las cosas cuando las cosas estaban en el pasado.
Y siempre en el pasado pensamos que las cosas estaban mejor.
Mejor. Bueno, así estaba. Ahí estaba el exalmista. Pensando
de ese tiempo, mire otra vez conmigo, de cómo yo fui con la
multitud y la conduje hasta la casa de Dios. ¿Entre qué? Mire qué dice. ¿Entre voces de
qué? De alegría. Él estaba pensando. Él estaba pensando en ese tiempo
cuando yo estaba ahí alegre con el pueblo de Dios. experimentando
la presencia de Dios ahí cerca al templo entre voces de alegría
y de alabanza del pueblo en fiesta pensando ahora necesitamos recordar
dónde está el salmista dónde está el salmista en Babilonia
está el salmista cuando él estaba escribiendo esto ahí estaba en
Babilonia ahí estaba él y él estaba recordando, oh del tiempo
cuando ahí estábamos el pueblo, ahí estaba el pueblo y yo estaba
ahí entre ellos y yo estaba yendo al templo y yo estaba cantando
y yo tenía alegría y yo tenía cantos en mi corazón y yo, ah
qué bendición fue ese tiempo ahora no está sucediendo pero
yo tengo, yo recuerdo y cuando yo recuerdo de ese tiempo, mire
mire conmigo ahí Me acuerdo de estas cosas y del
amor que mi alma dentro de mí. Cuando recordamos del tiempo
que estaba de bendiciones y fiestas en el pasado, eso nos da pena
porque no está sucediendo hoy. Si quizá que usted está pasando
por una enfermedad y usted está pensando del tiempo pasado cuando
usted tenía salud o cuando usted no tenía ese problema, ese problema
que está impactando su vida hoy. Y usted está pensando del tiempo
cuando yo tenía salud, cuando yo no tenía ese problema, o cuando
la cosa estaba caminando bien. Y eso nos da un poco de consuelo,
pero también nos da dolor porque no estamos experimentando eso
ahora. ¿Cuántos están conmigo, hermanos?
¿Cuántos están conmigo? ¿Verdad? ¿Y sabe qué, hermanos? En la
vida cristiana eso sucede. Este creyente estaba pasando
por un tiempo tan duro que él no podía parar de llorar. de
día o de noche, él estaba en una tierra extranjera, él estaba
en cautividad en Babilonia y muy lejos de la tierra prometida
y ahora él está pensando el tiempo pasado cuando él estaba yendo
al templo y eso le dio alegría y también tristeza porque él
no puede ir al templo, él no puede cantar, él no puede experimentar
lo que él estaba experimentando antes Mire, en el versículo 5. ¿Por qué, mire? ¿Por qué te abates,
oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Mire lo que dice el salmista. Espera en Dios, porque aún he
de alabarle salvación mía y Dios mío. El salmista estaba muy lejos
del templo, muy lejos de la presencia de Dios, pensando en los tiempos
pasados, cuando Él estaba ahí, ahora en cautividad, está diciendo,
Dios, yo voy a esperar en Ti, yo voy a esperar en Ti, porque
yo tengo sed para Ti, de todos modos, ahora yo tengo sed para
Ti, porque no hay esperanza fuera de Ti, No hay consuelo afuera
de ti. ¿A quién puedo yo ir? ¿A quién
puedo yo ir para ayudarme, para sacarme de la cautividad que
estoy experimentando ahora? ¿A quién puedo ir? No hay otro
que pueda ayudarme. Y hermanos, ¿sabe qué? Es tiempo
que nosotros, como el pueblo de Dios, entendamos que, hermanos,
aquí está la solución, la palabra de Dios. No hay otro que pueda
ayudarnos como Dios puede ayudarnos. Muchos están diciendo, ay, mire
cómo está la cosa económicamente ahora en este país. Muchos estaban
esperando que el presidente iba a resolver todos los problemas,
¿verdad? Dos años atrás, ay, llegó el
presidente que va a resolver todos los problemas. Y ya. ¿Y
qué pasó? Bueno, nada. Peor. Peor. ¿Y sabe qué, hermanos? Yo creo
que el Dios Todopoderoso está llevando a este país a un punto
que, mire, la vista no está yendo hacia la Casa Blanca, pero hacia
arriba. Hacia arriba. Porque la única
esperanza que este país tiene es Dios. La única esperanza que
nosotros tenemos como creyentes, hermanos, es Dios. No es el seguro. No es la cuenta del banco, no
es lo que tenemos hermanos, es el que nos tiene a nosotros.
Hermanos, mire, eso es lo que el salmista está diciendo. Él
está diciendo, mire, ahora estoy en una situación terrible, en
cautividad, en Babilonia, donde no hay nadie que cree en Dios. Y yo estaba En el pasado, en
el templo, yo recuerdo ese día. Yo recuerdo los días de bendición.
Días cuando nosotros teníamos la protección de Dios, la bendición
de Dios. Pero ahora no estamos experimentando
eso. Ahora estoy aquí. Ahora mi alma
está llena de tristeza. no puedo aguantar lo que está
pasando pero yo voy a esperar en dios de todos modos dice espera
en dios él está hablando a sí mismo y sabe que hermanos la
verdad es que todos nosotros necesitamos predicar una una
un sermón durante ese tiempo hacia a nosotros y decir mire
Yo sé, no puedo entender por qué eso está pasando en mi vida.
Yo no sé por qué Dios ha dejado esto pasar en mi vida. Pero Señor,
de todos modos, yo voy a esperar en Ti. Yo voy a esperar en Ti. Y hermanos, ten cuidado cuando
usted está pasando por la prueba. Ten cuidado en las cosas que
usted está diciendo a sí mismo. ten cuidado porque la verdad
es que el examista podía decir mire no vale la pena no vale
la pena de esperar en dios no vale la pena porque mire aquí
estoy en babilonia en cautividad muy lejos del pueblo de la tierra
prometida muy lejos del templo muy lejos de la presencia de
dios yo siento que dios me ha abandonado Yo no puedo ni pasar
un día sin lágrimas. Yo trato de dormir y olvidar
de lo que pasó durante el día, pero no puedo porque me levanto
y me levanto con lágrimas. Hermanos, miren, un salmo de
un creyente que estaba pasando por una depresión. por un tiempo
donde él se sentió así que Dios no está conmigo yo tengo sed
de Dios yo estoy buscando mi Dios como como el siervo está
ahí en el bosque buscando agua yo estoy buscando mi Dios también
también yo estoy buscando pero no encuentro ahora tiene que
tiene que recordar lo que dijo ahí en versículo 1 el siervo
está buscando buscando agua y no es fácil tiene que ir por aquí
y no ahí está el agua aquí pero no no encuentro agua aquí pero
no no encuentro y él está diciendo yo me siento como el siervo yo
no puedo cantar Cuando dice, mire, abre sus binarios
a 242 y la congregación se pone de pie
para cantar, la verdad es, si soy honesto, yo no puedo cantar
porque yo no veo Dios. Yo estoy buscando cómo Dios en
mi vida, cómo Dios está obrando en mi vida. ¿Por qué está pasando
esto en mi vida? Yo no entiendo. Y es difícil
para cantar. y si usted no ha pasado por eso
un día o pronto o tarde o temprano usted va a pasar por un tiempo
que para abrir el himnario para cantar va a ser difícil. Pero
mire lo que dice el salmista. Él dijo espera en Dios. Espera en Dios. Nada ha cambiado
en su vida. Él todavía está en Babilonia. Y él está diciendo ahí en Babilonia
lejos del templo, lejos de la tierra prometida, él está diciendo,
espera en Dios, yo voy a esperar en Dios, yo tengo que esperar
en mi Dios. Mire en el versículo 6, Dios
mío, mi alma está abatida en mí, me acodaré por tanto de ti
desde la tierra de Jodán, y de los hermanitas desde el monte
de Mizar él está describiendo el sitio donde estaba él y él
estaba muy lejos, él está hablando de la tierra alrededor de él
ahí en Babilonia lejos, lejos, lejos, lejos del pueblo de donde
estaba el pueblo de Israel, lejos él está diciendo yo voy a recordar
de mi Dios donde estoy yo Yo no voy a olvidar de mi Dios
en la situación donde estoy. Aunque las cosas están pasando
malas y todavía estoy en enfermedad y todavía no tengo dinero, todavía
no tengo trabajo, todavía las cosas no han cambiado, yo voy
a recordar de mi Dios. Wow, hermanos, yo no sé de ustedes,
pero eso me toca. Eso me trae convicción, porque
es más fácil para decir, ¿y dónde está Dios? No vale la pena para
ir al culto, porque esto está pasando en mi vida. No vale la
pena para cantar, porque no tengo trabajo. No vale la pena para
ir al culto, porque mire, mi salud no ha cambiado. Mi situación
no ha cambiado. El problema en mi familia no
ha cambiado. Pero mire, el salmista no está
diciendo, yo voy a dejar de recordar de Dios. No, él está diciendo
donde él está, yo voy a recordar de mi Dios. Yo voy a esperar
de mi Dios. Él, diciendo donde estoy, yo
voy a recordar de Dios. Hermanos, cuando estamos pasando
por pruebas, es tiempo para, en ese momento, en ese tiempo,
para decidir, yo voy a recordar a mi Dios, yo voy a la palabra
de Dios. Mire, este libro tiene todo de Dios, todo que nosotros
sabemos de Dios está en este libro. Y si yo voy a tener el
Dios Todopoderoso en la mente, yo tengo que pasar tiempo en
este libro cuando estoy pasando por pruebas. No para dejar la
palabra de Dios a un lado. Y la tentación es para decir,
mire, Si las cosas están caminando así, y yo estoy tratando de vivir
para mi Dios, y yo estoy tratando de ser fiel a la iglesia, yo
estoy tratando de ser un ganador de almas, yo estoy tratando de
servir a Dios en la escuela dominical o en el coro, y mire lo que está
pasando, no vale la pena para leer este libro si eso está pasando
en mi vida. Oh, hermanos, mire, el salmista
no habló así. Él dijo, mire, aunque nada ha
cambiado, aunque yo no veo no me siento la presencia de
Dios en mi vida, yo voy a recordar de mi Dios. De todos modos, yo
voy a recordar de mi Dios. Espera en Dios, él dijo, estaba
hablando de sí mismo, espera en Dios, espera en Dios, no deje
Dios a un lado, no dije, bueno, no vale la pena para leer la
Biblia, no vale la pena para ir a la predicación, No vale
la pena para ir a la conferencia. No vale la pena para vivir para
Dios. ¿Por qué? Porque yo tengo una lista muy
larga de por qué. Porque Dios no ha hecho esto
para mí, y esto para mí, y esto para mí, y esto para mí, y esto
para mí, y esto para mí. Hermanos, miren. Necesitamos
entender que Dios el Todopoderoso todavía está en el trono. Todavía
está en el trono, no importa lo que está sucediendo en nuestra
vida. El Dios Todopoderoso tiene todo
bajo su control. Y necesitamos en ese momento
decir, bueno, por fe, por fe, yo voy a esperar a mi Dios. Por
fe, yo voy a seguir leyendo la Biblia. Por fe, yo voy a abrir
el himnario y cantar en la iglesia cantos al Señor. Por fe. Por fe. Por fe, yo voy a trabajar
durante la conferencia. Otra vez. Aunque nada ha cambiado
durante este año, quizá que algunos de ustedes no tienen trabajo.
No hay. Usted no va a sacar vacaciones
porque ya usted tiene una vacación. Por años. Bueno, no tengo nada
más que hacer, voy a la conferencia, pero mire, yo trabajé en la conferencia
del año pasado, mire lo que pasó. Perdí mi trabajo. Hermanos, mire. Espera en Dios. Espera en Dios. No hay otra opción. No podemos
ir a la Casa Blanca, ¿verdad? El presidente Obama no va a darnos
la solución. ¿A dónde vamos? ¿A quién? ¿Quién puede ayudar? ¿Y sabe
qué? El salmista estaba diciendo, mire, en su corazón, espera en
Dios porque no tengo, no tengo otra esperanza, no tengo a alguien
que pueda ayudarme como Dios. Dice ahí en versículo 7, un abismo
llama a otro a la voz de sus casadas. Todas tus ondas y tus
olas han pasado sobre mí. No tenemos tiempo para decir
todo lo que el salmista está diciendo aquí, pero imagínese,
por ejemplo, la ola ¿Cuántos de ustedes estaban en el mar
tratando de nadar? ¿Cuántos? ¿Cuántos quieren admitir? ¿Verdad? Yo recuerdo los días cuando yo
era niño y mi madre siempre me llevaba a la playa y ahí estaba
metido yo en el agua, ahí en el mar y las olas y brincando
y todo eso y de vez en cuando yo recuerdo la última vez, la
verdad es que la última vez que yo estaba años atrás que yo estaba
tratando de nadar con las olas ahí en California, la ola tan
grande que yo estaba tratando de, como dice, body surf, y la
ola me llevó hacia la tierra con una fuerza tan grande que
no sé cómo decir en español, pero dice, I dislocated my shoulder,
okay? Y eso fue un dolor tan fuerte. Pero ¿sabe qué? De vez en cuando
sentimos así que los problemas están como las olas cayendo encima
de nosotros. Uno una tras otra, tras otra,
tras otra, tras otra, tras otra y no podemos ni respirar, eso
es lo que estaba diciendo aquí el salmista. y yo no sé si hay
un hermano o una hermana esta mañana que usted está pasando
por ese tiempo en su vida que los problemas son como las olas
cayendo encima de usted y cayendo encima de usted y cayendo encima
y usted está tratando de... y ya viene otro tratando de sacar
un poco de aire y viene... hay otro problema hay otro y
otro y otro y ¿dónde está mi Dios? en todo esto ¿dónde está
mi Dios? ¿Dónde está mi Dios? ¡Socorro! ¡Socorro! ¿Dónde está mi Dios? Aquí estaba el sanista. Miren
lo que él dice en el versículo 8. Pero de día mandará Jehová
que su misericordia Él está tratando de dar consejo
animal a sí mismo en Dios. Espera en Dios, Él dijo. Ahora,
Él dijo, mire, eso es, este reciclo es un reciclo de fe. Él dijo,
yo no me siento que Dios está conmigo, pero yo sé que Dios
va a mandar misericordia hoy. Yo voy a experimentar la misericordia
de Dios. Él dijo, Y de noche, mire, de
noche su cántico, su cántico estará conmigo. Él estaba diciendo
que en la noche él tenía lágrimas. Pero él ahora está diciendo,
por fe, él está diciendo que Dios va a darme su cántico. Él va a darme una canción. Dios
siempre obra en sincero amor. Cuando prueba a su siervo al
hacerle mejor. Da gracia durante la dificultad. En sombras os sanas dará. Eso fue escrito por un creyente,
Ron Hamilton, que acabó de perder el ojo. y ahora hoy estamos cantando
regocija en él es justo y verdad Dios dio a Ron Hamilton un cántico
en la noche y ahora estamos cantando ese cántico hermanos miren cuando
pasamos por la noche cuando estamos cuando tenemos sed para dios
y porque los problemas están como las olas cayendo cayendo
encima de nosotros y estamos perdiendo la esperanza hermanos
hace tiempo que por fe necesitamos decir dios yo voy a experimentar
su misericordia de todos modos yo voy a esperar en ti señor
deme tu cántico señor ayúdame a cantar en la noche Ayúdame
de parar de llorar y ayúdame a cantar. Y hermanos, miren,
ese cántico va a ser un cántico precioso. Ese cántico regocija
en él, es un cántico precioso para Ron Hamilton. ¿Por qué?
Porque cada vez que él recuerda que él perdió de ojo, él va a
recordar del cántico. Regocija en él. Ahora, yo estoy
escuchando Podemos decir millones de creyentes cantando ese cántico. ¡Gloria al Señor! ¿Por qué? Porque Él recibió el cántico
de la noche. Eso es lo que necesitamos. Y
quizá que algunos de ustedes están pasando por la noche. En
vez de decir, Señor, ¿por qué? Señor, ¿por qué? Yo no entiendo
por qué. En vez de quejarse, hermano,
trate de decir, Señor, deme un cántico. Deme un cántico. Señor, yo espero en Ti, Señor.
Deme un cántico. Ayúdame a cantar. Ayúdame, deme
un cántico especial que yo puedo cantar a Tu nombre. aunque no
entiendo por qué yo me siento solo yo me siento que tú estás
muy lejos señor denme un cántico eso fue lo que el salmista aquí
está diciendo mire lo que dice ahí Veciclo 8 otra vez, pero
de día mandará Jehová su misericordia y de noche su cántico estará
conmigo y mi oración al Dios de mi vida, mire la oración que
él va a dar a Dios. Veciclo 9, diré a Dios, roca
mía, ¿por qué te has que olvidado de mí? Él está hablando de cómo
Él se sentía. Y hermanos, no hay nada malo
para ser honesto con Dios, porque Dios ya sabe tus pensamientos,
ya sabe. Mejor que poner en palabras lo
que usted está sintiendo a Dios, porque Él ya sabe. No podemos engañar a Dios, Él
sabe. Ore con honestidad a tu Dios. esto lo que estaba haciendo el
salmista porque dice porque andaré en el ciclo 9 yo en tu lado enlutado
por la opresión del enemigo recuerda hermanos donde estaba el salmista
donde estaba donde estaba en babilonia él estaba ahí en la
tierra de los enemigos no en la tierra prometida Pero en la
tierra de los enemigos, Él está escribiendo este Salmo. Ser de
Dios, ser para Dios. Él está diciéndonos, Señor, mire
lo que está pasando al pueblo. Mire lo que está pasando con
nosotros. Yo estoy recordando el tiempo cuando el templo estaba
lleno de la presencia de Dios. Ahí estábamos nosotros. con la
presencia de Dios, con el gozo de Dios, con la protección de
Dios. Ahora no estamos experimentando eso. Yo no veo nada bueno que
está pasando. Señor... Señor... Yo estoy experimentando la opresión
del enemigo. Mire en el versículo 10. Como
quien Huesos, mis enemigos me afrontan,
diciéndome cada día, ¿qué? ¿Qué están diciendo? ¿Dónde está
tu Dios? ¿Dónde está tu Dios? Esperando
en Dios. ¿Para qué? Mire lo que está pasando
en tu vida. Míralo como los otros, los enemigos. Tenemos la victoria sobre tu
pueblo, tu pueblo que dice que el Dios es el Todopoderoso, mire,
que como el Todopoderoso te ha dejado, mire, no vale la pena,
no vale la pena para ir a la iglesia, no vale la pena para
leer la Biblia, no vale la pena para orar, no vale la pena para
vivir para Dios, ¿por qué? Porque no tiene trabajo, porque
no tiene salud, porque no tiene todas las cosas que usted esperaba,
cuando usted recibió a Cristo. Miren, hermanos, vamos a pasar
por tiempos de sol y tiempos de lluvia como el resto del mundo. Vamos a tener problemas como
el resto del mundo, pero ¿sabe qué, hermanos? Tenemos un Dios
que el resto del mundo no tiene. Y eso se hace la diferencia grande. Hermanos, tenemos un Dios que
sabe Pero los enemigos, ah, tu Dios,
esperando en tu Dios. Tan lejos de tu tierra, la tierra
prometida ahora pertenece a nosotros. Esperar en Dios. Y todos los días él estaba escuchando.
Imagínese el salmista ahí. Corazón quebrantado. Lágrimas. Dios, yo tengo sed para ti. ¿Dónde estás? ¿Por qué no puedo
sentir su presencia? Mira lo que está pasando. Y el
enemigo, pasando donde estaba el salmista. Mira el salmista
llorando. Mira el salmista en depresión.
¿Dónde está tu Dios ahora? ¿Dónde está el todo poderoso? Y todos los días estaba escuchando
esto. de los enemigos. Yo creo que usted no está teniendo
lo mismo. Espero que no. Pero quizá que
hay alguien en tu vida que está tirando cosas así en tu cara. Hermanos, miren, el mundo no
va a entender lo que está pasando en nuestra vida. El mundo no
entiende que el Todopoderoso tiene un propósito para cada
cosa que sucede. en nuestra vida. El mundo no
puede conocer eso, el mundo no puede entender eso. Pero mire, en el versículo 11
termina, ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas
dentro de mí? Espera, ¿en quién? En Dios, porque
aún he de alabarle salvación mía y Dios mío. El enemigo tirando
la misma pregunta, ¿Dónde está tu Dios? ¿Dónde está tu Dios?
¿Dónde está tu Dios? Y él en la batalla entre las
lágrimas y pidiendo a Dios, Dios deme un cántico. Dios yo quiero
experimentar su misericordia, Dios. Y todavía él está tratando
de esperar en Dios. Pero es interesante, Pastor Acevedo,
que el Salmo terminó así. El Salmo no terminó con Dios
sacando el pueblo de Babilonia. Nada sucedió, nada cambió, nada. La situación no ha cambiado,
pero Él terminó de decir, yo voy a esperar a mi Dios de todos
modos. Yo voy a esperar a mi Dios en todos modos, aunque no
veo la luz, aunque no espero el día que yo voy a salir de
Babilonia para regresar a la tierra prometida, para experimentar
otra vez la presencia de Dios. Yo voy a esperar a mi Dios de
todos modos. Desde la situación donde no hay
alrededor de mí hay enemigos, lágrimas, mi alma abatida. Pero el Señor
va a mostrar su misericordia tarde o temprano. El Señor va
a darme un cántico. Tarde o temprano yo voy a recibir
de mi Dios un cántico. Hermanos, este salmo tenía sed
para Dios. Él tenía sed para Dios. Pero
muchas veces, hermanos, entre nosotros, vamos a ser honestos,
es más fácil para quejar contra Dios, es más fácil para dejar
la Biblia a un lado. ¡Ah! No vale la pena. ¡Ah! No voy al culto esta mañana porque
perdí mi trabajo, por causa de problemas que está pasando en
mi vida. tan fácil nosotros dejamos a Dios a un lado cuando es tiempo
para decir Dios Dios yo te necesito Dios yo no voy a dejarte y aquí
tenemos todo lo que Dios piensa necesitamos ir a esperar en Dios
todas las promesas del Señor Jesús son apoyo poderoso de mi
fe mientras lucha aquí gozando yo en su luz siempre en sus promesas
que dice siempre siempre el salmista está diciendo yo voy a creer
en mi Dios de todos modos no tengo razón ahora porque la situación está
diciendo donde está tu Dios Pero el salmista acabó el salmo de
decir, yo voy a esperar en Dios. Yo voy a esperar en Dios. Yo
voy a esperar, yo voy como el siervo, hasta que yo encuentro
agua. Eso es lo que el siervo está
diciendo. Hasta que yo encuentro agua, yo voy a buscar. Y el salmista está diciendo,
hasta que yo encuentro mi Dios, Yo voy a seguir buscando las
promesas de mi Dios. Y yo voy a agarrar las promesas. Y yo voy a creer en mi Dios. Y yo voy a esperar a mi Dios. De todos modos, yo voy a esperar
a mi Dios. Vamos a poner de pie, hermanos.
Todos ojos cerrados. Nadie mirando, por favor. Ojos
cerrados. Nadie mirando, por favor. Yo
sé que esta mañana yo prediqué una terma tocando los creyentes,
pero quizá que usted está aquí esta mañana y usted no tiene
a Cristo como su único y suficiente Salvador. Yo quiero animarle
esta mañana para recibir a Cristo como tu
único y suficiente Salvador. ¿Cuántos de ustedes esta mañana
pueden decir, nadie mirando por favor, rostros inclinados? ¿Cuántos
de ustedes pueden decir esta mañana, Mano Pinto, no tengo
duda ninguna que si muero hoy, yo voy a estar en el cielo con
mi Cristo porque yo recibí a Cristo como mi único y suficiente Salvador. Yo estoy 100% seguro que yo voy
al cielo cuando muero. ¿Puede levantar la mano con seguridad? Nadie mirando, por favor, nadie
mirando. Gracias, gracias, gracias, gracias. Puede bajar la mano.
No todos podían levantar la mano. Quizá que usted está aquí esta
mañana y usted no está 100% seguro, pero quiere decir, hermano Pinto,
yo no estoy 100% seguro. Por favor, ore por mí. Ahora,
mi oración no puede salvar a usted, pero yo voy a orar que usted
no salga sin recibir a Cristo como su Salvador. Y hay hermanos,
yo sé que Pastor Acevedo está aquí listo para ayudarle en este
asunto. Si usted no está 100% seguro
de ir al cielo, yo quiero orar por usted. ¿Hay alguien así esta
mañana que quiere levantar la mano y decir, hermano Pinto,
ore por mí? Yo no estoy 100% seguro, pero yo quiero tener
la seguridad. Ore por mí. ¿Hay alguien así?
Levanta la mano. ¿Hay alguien así? alguien así no estoy ciento
por ciento seguro pero ahora por mi hermano pintó alguien
así alguien alguien ahí atrás hay alguien
aquí hermanos yo voy a orar mientras que estoy orando por un por Ese
caballero, esa señora, por favor, ayuda a ellos. Señor, gracias
por los que levantaron la mano diciendo que ellos no están 100%
seguros del cielo. Ayuda a cada uno para asegurar
en la palabra de Dios la salvación mientras que estamos en la invitación. Por favor, ayuda a ellos. Con
rostros inquinados, ojos cerrados, ahora, hermanos, ¿Cuántos de ustedes quieren decir
esta mañana en mano pinto? Este salmo me tocó esta mañana. Yo estoy pasando por algo, algo,
algo difícil. Algo difícil. Y yo, yo, como
el salmo, yo estoy, me siento que Dios no está cerca, pero
ore por mí. Ore por mí. Yo estoy pasando
por una prueba, ¿Alguien así esta mañana? Levanta la mano.
Amén. ¿Qué más? ¿Qué más? Amén. Amén. Hermano, hermana, si usted
levantó la mano, mire, el atar está abierto. Venga. El salmista
no dejó de ir a Dios. El salmista no dejó de ir a Dios.
Y el problema no es que estamos pasando por la prueba. El problema
es que no vamos a Dios durante el problema. Es más fácil para quejar y decir,
Dios, mire cómo Tú me has tratado y tanto que yo te sirvo. Y mire, hermanos, mire, no es
tiempo para tirar acusaciones en la cara de Dios. Es tiempo
para ir a Dios y pedir ayuda consuelo un cántico el señor
entiende lo que está pasando en tu vida necesitamos recordar
que cristo cristo ha pasado por todas las pruebas y las tentaciones
que estamos pasando hoy cristo dios en carne pasó por
pruebas Cristo, Dios en carne, pasó por las dificultades que
estamos pasando. Dios sí entiende. Lo que necesitamos cuando pasamos
por la prueba es ser para Dios. Ser para Dios. Quizás eso es
el problema. Que estamos viviendo la vida
sin oración, viviendo la vida con Dios a un lado. porque estamos tan ocupados que
no tenemos tiempo para orar no tenemos tiempo para ir a la palabra
de dios no tenemos tiempo para para para ir a los cultos dios
no tiene el primer lugar y cuando de vez en cuando dios da estas
pruebas para para ayudarnos despertarnos de esa manera de vivir que más que más Estoy pasando
por una prueba, hermano Pinto, ore por mí. Bueno, yo puedo orar
por ti, pero mejor que usted venga y ore con tu Dios. Ser honesto con tu Dios. El Señor
conoce muy bien lo que está pasando. Él es el Todopoderoso que puede
darle consuelo, contestación, a través de la palabra de Dios. Vamos a la oración. Señor, gracias
por cada uno de los creyentes que está aquí al frente. Yo no
sé lo que está pasando en cada vida, Señor, pero Tú sabes muy
bien. Y por eso yo creo el Salmo 42
está en la Biblia. Para ayudarnos a entender que
cuando pasamos por pruebas Es tiempo, durante ese tiempo, cuando
estamos pasando, es el tiempo para ir a Dios, no para alejarnos
de Dios. Señor, por favor, ayúdanos a
esperar más en Ti. Cuando no tenemos la contentación,
cuando nada cambia en nuestra vida, Señor, ayúdanos de todos
modos a esperar en Dios, orar, pasar tiempo contigo, Señor.
para recibir la misericordia, el cántico que necesitamos para
pasar por la prueba, por la dificultad. Gracias, Señor, que Tú eres no
solamente el Dios de los montes, pero también de los valles, de
las valles también. Tú eres el Dios del día y el
Dios de la noche. Señor, ayúdanos a no olvidar
de Ti, de las promesas, Ayúdanos, Señor, no de enfocar en el problema,
en la enfermedad o cualquier cosa que está trayendo la tristeza. Señor, ayúdanos a enfocar en
tu palabra. Ayuda a cada hermano aquí al
frente, por favor, en una manera especial. Gracias, Señor, por
ser fiel. Gracias, Señor, por darnos consuelo
dirección a través de Tu Palabra. En nombre de Jesús. Amén. Amén. Hermanos, una de las cosas que
nosotros, muchos de nosotros no, y yo creo que el Pastor Acevedo
quizá enseñó esto, pero muchos de los himnarios, muchos de los
himnos que está en el himnario fue escrito por creyentes pasando
por pruebas, pasando por tiempos duros. Dios da cántico en la
noche. Vamos a esperar en Dios. Que
Dios le bendiga. Dios siempre está cerca. Lo que
pasa es que nosotros nos alejamos de Él. Endurecemos nuestro corazón
y parece que está lejos. Está llamando por las circunstancias. Nos llama de muchas maneras,
pero estamos tan cerrados y tan endurecidos que parece que Dios
está lejos, pero está cerca siempre. o que nos ama. Gracias, Pastor,
por estas palabras. Ahora vamos a recibir la ofrenda
regular que recibimos de los creyentes en el Señor y de nadie
más. Oremos. Señor y buen Dios, gracias
por su pueblo que está reunido acá, Señor. Señor Padre, le ruego
que bendiga esta ofrenda y diezmo que va a ser tomado a su pueblo,
Señor. Úselo, Padre, para envejecimiento en su obra. Padre, le ruego que
bendiga al dador alegre, gracias en el nombre de Cristo Jesús.
Amén.
Confiando En Dios
| Sermon ID | 1016111855441 |
| Duration | 57:23 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Language | Spanish |
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