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13, 13.1. Quiero comenzar con Neemías capítulo
1. Neemías capítulo 1 y vamos a
venir al capítulo 13 para terminar leyendo hasta el versículo 9.
Si no voy a leer todo el capítulo 13, brevemente lo vamos a hacer. Vamos a capítulo 1 de Nehemias,
versículos 5, 6 y 7, y después capítulo 13. Dice así Nehemias,
capítulo 1, versículos del 5 al 7. Y dije, Nehemias hablando,
Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y
temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le
aman y guardan sus mandamientos. Esté ahora atento a tu oído y
abierto tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago
ahora delante de ti día y noche por los hijos de Israel, tus
siervos. Y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos
cometido contra ti. Sí, yo y la casa de mi padre
hemos pecado. En extremo nos hemos corrompido
contra ti y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y
preceptos que diste a Moisés. Capítulo 13 de Nehemias, capítulo
13 de Nehemias. 1 al 9 del capítulo 13. Aquel día leyeron del libro de
Moisés a oídos del pueblo y se encontró escrito en él que los
Samonitas y los Moabitas no debían entrar jamás en la asamblea de
Dios. porque no recibieron a los israelitas con pan y agua, sino
que contrataron contra ellos a Balaam para maldecirlos. Pero nuestro Dios convirtió la
maldición en bendición, y cuando oyeron la ley, excluyeron de
Israel a todo extranjero. Antes de esto, El sacerdote Eliasí,
encargado de los aposentos de la casa de nuestro Dios y que
era pariente de Tobías, le había preparado una habitación amplia
donde anteriormente se colocaban las ofrendas de cereal, el inciencio,
los utensilios y los diezmos del cereal, del vino nuevo y
del aceite prescritos para los levitas, los cantores y los porteros,
y las contribuciones para los sacerdotes. Pero durante todo
este tiempo yo no estaba en Jerusalén. porque en el año 32 de Artajerjes,
rey de Babilonia, yo había ido al rey. Pero después de algún
tiempo pedí permiso al rey y vine a Jerusalén y me enteré del mal
que le había hecho por favorecer a Tobías al prepararle un aposento
en los atrios de la casa de Dios. Esto me es sagrado mucho. Por
lo cual arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera del
aposento. Entonces ordené que limpiaran
los aposentos y puse de nuevo allí los utensilios de la casa
de Dios con las ofrendas de Siria y el incienso. Oremos. Padre, te damos gracias que podemos
reunirnos para leer tu palabra, escuchar tu palabra, venir cantar
himnos y en realidad para que nos avives. viva tu señor nuestro
espíritu. Ayúdanos a entender en esta mañana.
Tu palabra en el nombre de Cristo oramos. Amén. Entramos a la conclusión
y no creo que haya una mejor aplicación integral del capítulo
13 de Neemías que la que recibimos el domingo pasado. Era exactamente
preciso, pero hoy día y esta mañana me quiero centrar más
para el tema que predominantemente estamos descubriendo al estudiar
Nehemias y básicamente nos estamos enfocando en cosas históricas
que vemos en toda la Biblia del sacerdocio, de los levitas y
de esta purificación que habíamos encontrado del pueblo, de las
murallas y de las puertas de estas murallas. Nehemiah reconstruyó
las paredes. ¿Verdad que él fue para reconstruir las paredes,
estas puertas? Pero una y otra vez, para mí
demuestra una frustración, una frustración una y otra vez de
los sacerdotes, de que ellos no hacían lo que tenían que hacer.
Y una vez más y otra vez más, por eso leí el capítulo 1 de
Nehemiah, él decía, ¿están los pecados de los padres nuestros?
Y una vez más en el capítulo 13, una vez más encontró y leyeron
la ley de Moisés y el pueblo dijo, vamos a hacer esto. Y el versículo 3 dice del capítulo
13 de Nehemiah, y cuando oyeron la ley, excluyeron de Israel
a todo extranjero. pero ya se tenía que hacer una
y otra vez más. Los sacerdotes tenían esta capacidad,
esta responsabilidad con el pueblo para seguir la ley. Así que esta
mañana vamos a entrar un poco en detalle en algunos aspectos
históricos Pero la asamblea de Dios, la casa de Dios, ya no
específicamente Neemías escribe detalladamente del templo, pero
habla de esta casa de Dios, del pueblo. Así que vamos al Deuteronomio. Deuteronomio capítulo 23. Vamos
a leer del versículo del 1 al 8. del 1 al 8. Aquí Dios le dice a su pueblo.
Estas son las personas que van a entrar a la asamblea, o sea,
al pueblo, y estas son las personas que no van a entrar a la asamblea. Para entender bien por qué entonces
Neemías dice, estas gente no pueden entrar con nosotros. Y
viene el Deuteronomio. Versículo 1 hasta el versículo
8, 23 del 1 al 8, dice, No entrará en la congregación de Jehová
el que tenga magullado los testículos o amputado su miembro viril. No entrará bastardo en la congregación
de Jehová, ni hasta la décima generación no entrarán en la
congregación de Jehová. Y aquí hay un versículo muy importante.
No entrará a Monita ni Moabita en la congregación de Jehová
ni hasta la décima generación de ellos. No entrará en la congregación
de Jehová para siempre, por cuanto no salieron a recibir compañía
o el camino cuando saliste de Egipto, y porque alquilaron contra
ti a Balaam, hijo de Petor, en Mesopotamia, para maldecirte. Más no quiso Jehová tu Dios oír
a Palam, y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición. Porque Jehová tu Dios te amaba.
No procurarás la paz de ellos, ni su bien en todos los días
para siempre." Así que era bien claro quién no iba a entrar a
la asamblea. Pero aquí el versículo 7 dice,
no aborrecerás el Edomita porque es tu hermano, no aborrecerás
el egipcio porque forastero fuiste en su tierra. Los hijos que nacieran
de ellos en la tercera generación entrarán en la congregación de
Jehová. Así que, leyendo el versículo
1 y 2 de Neemías 13, entendemos que ellos leyeron lo que nosotros
hemos leído de Deuteronomio, su ley, los Samonitas y los Moabitas,
no debían entrar jamás, jamás, jamás a la santidad de Dios.
Y se explica en Deuteronomio y también en Nehemias. Y la gente
cumple. Así que ¿quién entrará? Bueno,
no los amonitas y tampoco. Pero hay otra ley, más para el
sacerdote. Y el sacerdote era, supuestamente
tenía que estar no solamente purificado, sino que en la ley
de Levíticos, capítulo 21, versículo 13, le manda Dios a los sacerdotes
que ellos no tomarán cualquier mujer, sino ellos tomarán por
una mujer a una virgen. De estas no tomará viuda divorciada
o una profanada como Ramera, sino que tomará por mujer una
virgen de su propio pueblo para que no profane a su descendencia
entre su pueblo. y esto es muy importante porque
yo soy el señor que los santificó y es importante entender, oh
este es el sacerdote, porque vamos a hablar del sacerdote
Eliasín, vamos a hablar de Tobías y para recordarles un poco de
todo lo que hemos aprendido de Neemías, capítulo 2, 9, para
aprender lo que Tobías había hecho contra Neemías y el pueblo
Nehemiah 2, 9 dice, fui entonces a los gobernadores de más allá
del río y los entregué las cartas del rey. Y el rey también había
enviado conmigo oficiales del ejército y hombres de caballo.
Cuando se enteraron, Zambalat, el orónida, y Tobías, el oficial,
¿quién? Amonita. Ah, y Deuteronomio habla
de los amonitas, ¿verdad? que nunca jamás ni procurar estar
en paz con ellos. Pero aquí Tobías, el oficial
amonita, les disgustó mucho que alguien hubiera venido a procurar
el bienestar de los israelitas. Vamos un poco más allá, capítulo
4. Cuando Zambalá, Tobías, los árabes, los amonitas y los de
Asdod se enteraron que continuaba la reparación de las murallas
de Jerusalén, que las brechas comenzaban a ser cerradas, se
enojaron mucho Y todos ellos conspiraron juntos para venir
a luchar contra Jerusalén y causar disturbios en ella. Y para terminar
en el capítulo 13, versículos 27 y 28, les recuerdo que el
sacerdote tenía que mantener una descendencia pura. para que
no profane su descendencia. Capítulo 13, versículo 27 de
Nehemias, y se debe oír de ustedes que han cometido todo este gran
mal, obrando infielmente contra nuestro Dios, casándose con mujeres
extranjeras. Pregunta Nehemias, ¿a un de los
hijos de Goiada, hijo del sumo sacerdote? Él le así, ¿era yerno
de Zambalat, el oronita? y lo eché de mi lado. Así que Neemías entra como en
una purificación. Cuando el jefe se va, los ratones
hacen su fiesta. Elías sí le dio un cuarto a Tobías. No entiendo. No entiendo. Esa es la frase. No entiendo.
porque acabamos de leer de autonomio levítico lo que sabemos del sacerdote
la mafia que tenían ellos con Tobías y Zambalat y todavía este
amonita lo pone en un cuarto adentro de la ciudad junto al
templo no lo puedo creer para presentarle lo grave que es,
lo grave que es. ¿Cómo puedes hacer esto? Si estamos
purificando todo, estamos purificando las murallas, las puertas, el
pueblo, los levitas entraron una vez más, los cantores, todo
estaba yendo bien y de repente como No hay una integridad. Como escuchamos la semana pasada,
hay siempre un cuartito, el de Tobías, que uno siempre tiene
que batallar. Así que entramos a Nehemiah 4
al 9, donde dice, antes de esto, que el pueblo en realidad obedece,
el capítulo 3, Dice, el sacerdote Elias Silva,
encargado de los aposentos de la casa de nuestro Dios y que
era pariente de Tobías, le había preparado una habitación amplia.
Y claro, a Neemías no le gustó. Versículo 6 dice, Durante todo
este tiempo, Nehemiah no estaba en Jerusalén, estaba donde el
rey, y le pedí. Versículo 7, Y vine a Jerusalén,
y me enteré del mal que Elías sí había hecho por favorecer
a Tobías al prepararle un aposento en los atrios de la casa de Dios. Esto me desagradó mucho, y él
arrojó todos los muebles de Tobías, y sólo me puedo imaginar que
Tobías se fue. Que todavía se estaba como...
ya lo soltaron y dije, niñas vienen, me voy de aquí. Y todo
lo que pasaba era... él lo hizo sin pensar dos o tres
veces El pueblo ya lo había escuchado de la ley de Moisés, el versículo
1, y claro, no podían tener los amonitas entre sí. Entonces ordené
que limpiaran los aposentos y recuérdense que ellos tenían que una vez
más purificar todo lo de la casa de Dios. y puse de nuevo allí
los utensilios de la casa de Dios, una vez más pensando en
esta purificación con las ofrendas del cereal y el incienso. Pero aparte de esto, entonces
se agrava la situación, porque todas estas cosas que tenían
que estar en estos cuartos, ¿dónde se fueron? Y eso es el versículo
10, y dijeron, también descubrí que las porciones de los levitas
no se les había dado porque los levitas y los cantores que habían
el ser que hacían el servicio se habían ido cada uno a su campo. Versículo 11 Por tanto, reprendí
a los oficiales y les dije ¿Por qué está la casa de Dios abandonada? Entonces reuní a los levitas
y los restablecí en sus puestos. Entonces todo Judá trajo el diezmo
de cereal del vino nuevo y del aceite a los almacenes. Y puse
el frente de los almacenes al sacerdote, Selemías, al escriba
Sadog y a Pedahías, uno de los levitas. Además de esto, estaba
Anán, hijo de Sacur, hijo de Matanias, porque se les consideraba
dignos de confianza. Y su responsabilidad era repartir
las raciones a sus parientes. Acuérdate de mí por esto, Dios
mío, y no borres las obras de misericordia que he hecho por
la casa de mi Dios y por sus servicios." Así que, estaba la situación más grave,
y históricamente, para que ustedes puedan ver, que no solamente
se trajo a Tobías, se sacaron a los levitas. O sea, entró Tobías
y los que tenían que estar en la casa, en la ciudad, bueno,
no puedo vivir, así que me voy, y se fueron, levitas, y era como
counterproductive, es decir, pero Neemías dejó todo hecho
bien y ahora está todo lo opuesto, todo lo opuesto, Y para darle
un poco más de profundidad, el capítulo 6 de Nehemiah habla
también de lo que estaba pasando del sacerdote. Nehemiah 6, 17
dice, también en aquellos días se enviaban muchas cartas de
los nobles de Judá a Tobías. Y aquí, estos son los parientes,
los nobles. Y de Tobías venían cartas a ellos,
porque muchos en Judá estaban unidos a él bajo juramento porque
él era yerno de Zequenías, hijo de Hará, y su hijo Johoanán se
había casado con la hija de Mesulán, hijo de Berequías. Además, hablaban
de sus buenas obras en presencia mía, y a él informaban de mis
palabras. Y Tobías me enviaba cartas. para atemorizarme. Este era Tobías. Quería decirle, ven, toma un
cuarto. Bueno, ¿qué pasó con todas las
ofrendas? Porque no pararon. Mafia, ¿verdad? No se sabe. No se sabe. Así que tenemos estas claras
aplicaciones que escuchamos la semana pasada. No podemos mezclar
las cosas del mundo con la Iglesia, ¿verdad? o es uno o es otra. Y rápidamente, brevemente, aclaro. Make sense. O sea, hace todo,
me doy cuenta. No puedes hacer compromisos con
Dios, pero a Tobías sí, no. No puedes estar mezclado con
el mundo y querer hacerlo de Dios porque Dios lo ha dicho
claramente. No puedes. Estos no pueden entrar
a la asamblea. Es más, por eso el pastor Daniel
dijo, tienes que sacar el pecado, todo el pecado de tu vida y santificarlo. O sea, hacer esto. Y se sabe por el versículo 3,
que cuando oyeron la ley y el pueblo, excluyeron de Israel
a todos extranjeros. y terminamos el versículo a catarse
diciendo acuérdate de mí por esto Dios mío y no gores las
obras de misericordia que he hecho por la casa de mi Dios
y por sus servicios. Y la última parte del capítulo
13 es la purificación no sólo del día del reposo sino la purificación
de la gente que estaba alrededor. Vamos a leer rápidamente el versículo
17, del 17, porque aquí Nehemiás
habla de sacerdote, habla de los levitas, dónde se han ido
y él empieza a decir quién fueron los responsables y el versículo
17 apunta. Entonces reprendí a los nobles
de Judá y les dije qué acción tan mala es esta que comente
que cometen profanando el día de reposo. Porque ese era el
problema. Ese era el problema de tener
a Tobías como amigo. Ese era el problema en que no
estaban buscando las cosas de Dios, sino cómo enriquecerse,
cómo estar bien en sus propias casas. Así que el día de reposo,
bueno, no importa. No importa, vamos a trabajar
y vamos a hacernos más ricos. Versículo 18. No hicieron lo
mismo sus padres y nuestro Dios trajo sobre nosotros y sobre
esta ciudad toda esta aflicción. Ustedes pues aumentan su furor
contra Israel al profanar el día de reposo. Así que cuando
iba oscureciéndola las puertas de Jerusalén antes del día de
reposo, ordené que se cerraran las puertas. y que no las abrieran
hasta después del día de reposo. Entonces puse algunos de mis
siervos a las puertas para que no entraran ninguna carga en
día de reposo. Pero una o dos veces los mercaderes
y vendedores de toda clase de mercancía pasaron la noche fuera
de Jerusalén. Y les advertí y les dije, ¿por
qué pasan la noche delante de la muralla? Si lo hacen de nuevo
usaré fuerza contra ustedes. Desde ese entonces no vinieron
más en el día de reposo. Y ordené a los levitas que se
purificaran y que vinieran a guardar las puertas para santificar el
día del reposo. Por esto también acuérdate de
mí, Dios mío, y ten piedad de mí conforme a la grandeza de
tu misericordia. Y una vez más, Nehemias pide,
por esto también acuérdate de mí. Esto es como la película
Coco. Remember me. No, acuérdate de mí. Pero me
quedo pensando, ¿por qué Neemías sigue diciendo, acuérdate de
mí? ¿Qué significa cuando Neemías
dice, acuérdate de mí? Así que habla de esta purificación.
Y terminamos el capítulo 13, versículo 23, hasta, vamos a
leer hasta lo último. la purificación del día y la
purificación ahora del pueblo. Y los responsables son los nobles,
los padres de las casas. En aquellos días también vía
judíos que se habían casado con mujeres, astoditas, amonitas
y moabitas. Y de sus hijos la mitad hablaban
la lengua de asdor, y ninguno de ellos podían hablar la lengua
de juda, tan como mis hijos, no saben español. Es muy difícil,
aunque toman su clase de español, pero creo que entiendo, porque
no solamente se casaron con mujeres extranjeras, pero viviendo ahí,
perdieron el lenguaje que tenían que tener. Y esto era algo que
se nos dice en la escritura. La mitad hablaban la lengua de
Asdor y ninguno de ellos podían hablar la lengua de Judá. Pero recuérdense, ¿cómo iban
a entender entonces la ley de Moisés? Porque para nosotros, bueno,
se habló la Biblia en inglés, se habló la Biblia en español,
Pero no creo que tenían una Biblia en los amonitas, los de Asdod,
en el lenguaje de ellos, que digamos, no solo perdieron la
lengua, pero lo que significa perder esto para ellos, sino
la lengua de su propio pueblo, no lo sabían. Así que los reprendí
y los maldije. Herí algunos de ellos y les arranqué
el cabello. Y les hice jurar por Dios, diciéndoles,
No darán sus hijas a sus hijos, tampoco tomarán de sus hijas
para sus hijos ni para ustedes mismos. No pecó por esto Salomón,
rey de Israel. Sin embargo, entre tantas naciones
no hubo rey como él, y era amado por su Dios, y Dios le había
hecho rey sobre todo Israel. Pero aún a él le hicieron pecar
las mujeres extranjeras. Y se debe oír de ustedes que
han cometido todo este gran mal, obrando infielmente contra nuestro
Dios, casándose con mujeres extranjeras, a uno de los hijos de Hohigarda,
hijo del sumo sacerdote Elias y era yerno de San Valadero,
el Oronita, y lo eché de mi lado. Una vez más, acuérdate de ellos,
Dios mío. y ahora como que suena más de
juzgada, porque han profanado el sacerdocio y el pacto del
sacerdocio y de los levitas. Y aquí está el punto en que uno
le dice, oh, Nemeas dice, profanando el sacerdocio y el pacto del
sacerdocio y de los levitas. Así los purifiqué de todo lo
extranjero y designé oficios para los sacerdotes y levitas,
cada uno en su ministerio, e hice arreglos para la provisión de
leña en los tiempos señalados y para las primicias. Una vez
más, acuérdate de mí, Dios mío, para bien. Y en una sola palabra
es mi desalbación. pide salvación, acuérdate de
mí, de ellos. Amonitas, muavitas, y lo primero
que me viene a la mente es, bueno, hay Raab, no puedo pensar que
Raab era una mujer de respeto en decir como que tenía ya una
reputación mala pero se hace en hebreos mención de ella no
se podían casar con muavitas y recuerdo a Ruth la muavita
pero el problema es que ellos no solamente se casaron con extranjeras
extranjeros y perdieron el lenguaje y se unieron a ellos Y lo que vemos en la descendencia
de Jesús es que Rab no era, no fueron, sino que Rab pidió por
salvación. Ruth, bueno vamos a leerlo, lo
puse aquí, lo puse aquí en Hebreos 11 31. Por la fe de la Ramera Raab no
pereció con los desobedientes por haber recibido a los espías
en paz. ¿Se acuerdan de la historia?
Dice, vamos a hacer un contrato. Ustedes van, se esconden tres
días, ¿no? Después vienen y cuando vengan
a derrotar todos, porque se dio cuenta que Dios estaba en control,
salven a mi familia. Y así fue. Y así fue. Y Ruth, la muavita, ¿verdad? Dice, pero Ruth le respondió,
no insistas en que te deje o que deje de seguirte, porque a donde
tú vayas yo iré y donde tú mores moraré. Tu pueblo será mi pueblo
y tu Dios, mi Dios. Y estoy viendo aquí las diferencias
en que Ruth fue redimida. Dios llevó
a Ruth y encuentro que hay no solamente fe, redención, purificación,
gracia y misericordia en esta esencia histórica. de cada una
de estas magníficas mujeres de la Biblia mencionadas en el Nuevo
Testamento para traer la descendencia de Jesús. Y en Nehemias, del sacerdocio,
no encuentro nada de eso. Los responsables que tenían que
tener ellos, no había purificación, no había redención, no había
fe. Encontramos lo opuesto. Tobías,
déjame darte un cuarto. Eso es lo que encontramos. Cenemias.
Eso es lo que encontramos. Perdieron su lenguaje. No era como Ruth. Tu pueblo será
mí y tu Dios será mí. Dios, no. No es lo mismo. Así que la aplicación en que
se habló que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo,
creo que es mucho más profundo. Aunque es simple, en realidad,
Neemías entra y tiene que purificar. Jesús purifica el templo. no solamente físicamente cuando
estaba aquí en la tierra sino espiritualmente pero vamos a
hacer estas aplicaciones de cómo nosotros ahora somos este sacerdote
el sacerdocio de nuestros cuerpos y obviamente no podemos tener
ese cuartito para Tobías tenemos que purificar todo nuestro cuerpo
y Excelente, porque ahora vamos por Juan I de Corintios también.
El Consolador, el Espíritu Santo, Juan 14, 26 dice, a quien el
Padre enviará en mi nombre, Él les enseñará todas las cosas
y les recordará todo lo que les he dicho. Y aunque Corintios
habla de esta purificación del cuerpo, Dice, o no saben que
su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el
cual tienen de Dios y que ustedes no se pertenecen a sí mismos
porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen
a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. Y así era el Levita. Es más,
me da alegría en decir El sacerdote no tenía que tomar una virgen.
Tenía que estar puro. Su descendencia tenía que estar
pura. Y esto es lo que habla Corintios
de la fornicación, de este pecado. Y él habla que tu cuerpo es el
templo del Espíritu Santo. Y si vamos al Levíticos, muy
bien, make sense. El sacerdote tenía que estar
puro. y primera de Pedro creo que hace
una conclusión de todo esto dice también ustedes como piedras
vivas sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio
santo para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios
por medio de Jesucristo y voy a añadir entonces también a los
levitas porque los levitas fueron sacados de esta ciudad y primera
de pedro 2 5 aunque solo mencionamos esto pero si leemos todo primera
de pedro capítulo 2 se encuentra que habla de esta roca en que
nosotros estamos construyendo y me hace recordar esta ciudad
y las murallas y hablamos de las puertas que de mía cerraba
pero sabemos que en la presencia de Dios en la Nueva Jerusalén
no van a estar cerradas. Así que nosotros somos este sacerdote
de nuestro cuerpo. Pero también hay algo práctico
en que hemos visto de los levitas y lo que me encanta de los levitas
es que el sacerdocio sí tenía esta relación en decir purificar
y tener esta redención con el pueblo para que ellos puedan
adorar a Dios. Y claro, Santiago, a mí me encanta
Santiago. Pero Neemías pone una importancia
en los levitas, es decir, ellos son los que adoran, ellos son
los que traen el pueblo, son los maestros que enseñan el pueblo
esta ley y el pueblo obedece. y los sacerdotes están dañando
esto, pero los levitas necesitan este diezmo, necesitan estar
aquí en la casa de Dios. Entonces, ¿cuál es una religión
verdadera? La religión verdadera es que
nosotros somos levitas del Nuevo Testamento, y estos levitas es
lo que corren los servicios, el pastor, los diágonos, los
hermanos, los que enseñan, los que van a loicos, Esto es en
realidad lo que Santiago dice. El sacerdocio es para nuestra
salvación y cuando el Espíritu obra es que el Espíritu entonces
nos convierte. Y dice, esto es lo que la responsabilidad
de los levitas es ahora nuestra responsabilidad. ¿Qué dice Santiago? Esto lo saben mis amados hermanos,
pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar,
tardo para la ira. Pues la ira del hombre no obra
a la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda
inmundicia y todo resto de malicia, Como se hizo en el tiempo de
Nehemias, reciban ustedes como milagro la palabra implantada,
que es poderosa para salvar sus almas. Sean hacedores de la palabra
y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Porque si
alguien es oidor de la palabra y no hacedor, es semejante a
un hombre que mira su rostro natural a un espejo. Pues después
de mirarse a sí mismo e irse, inmediatamente se olvida de qué
clase de persona es. Pero el que mira atentamente
a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella,
no habiéndose vuelto un oído olvidadizo, sino un hacedor eficaz,
Este será bienaventurado en lo que hace. Si alguien se cree
religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña su propio
corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin
mancha delante de nuestro Dios y Padre es esta. Visitar a los
huérfanos, a las viudas en sus aflicciones y guardarse sin mancha
del mundo. Me encanta como él dice hay que
hacer lo que no pueden Tienes que ayudarlos. Los que le faltan. Porque a cualquier niño le falta
enseñanza. Y al que no puede, le faltan
ayudas, las huérfanas. Pero guardarse sin mancha del
mundo. Porque, afortunadamente, estamos
fuera de las paredes como pueblo. Y hay que guardarnos. Los levitas,
bueno, Tengo que estar afuera de la ciudad. Eso es lo que les
pasó a los levitas. Y lo más importante de esta purificación
que vemos en Nehemias es que para mí me encantó cuando él
decía una y otra vez, acuérdate de mí, Dios mío, para bien. Él decía también acuérdate de
estos y me parece que él Le oraba a Dios, acuérdate, para que traiga
justicia. Pero es los dos. Porque usualmente
vemos la salvación y hay justicia. Los dos. No se puede quitar. Así que quiero leer algunas del
Antiguo Testamento en cómo podemos ver a estas historias. pero en realidad es la historia
de la redención y como Neemías me hace recordar de Josué y de
Jesús y de lo que podemos ver cuando él aplica esta salvación. Neemías dice acuérdate de mí. Así que vamos a Génesis capítulo
40. Génesis capítulo 40 y como es
todo el capítulo creo que es importante. son 23 versículos
pero es importante porque creo que reúne todas y vamos a concluir
Neemías en este sentido José interpreta dos sueños y quiero que se recuerden
quién eran estos dos servidores del faraón. Génesis capítulo 40. Después
de estas cosas sucedió que el copero y el panadero, interesante porque
Nemías era copero, Sucedió que el copero y el panadero del rey
de Egipto ofendieron a su señor, el rey de Egipto. Farón se enojó
contra sus dos oficiales, contra el jefe de los coperos y contra
el jefe de los panaderos, y los puso bajo custodia en la casa
del capitán de la guardia, en la cárcel, en el mismo lugar
donde José estaba preso. El capitán de la guardia se los
asignó a José y él les servía. Allí estuvieron bajo custodia
por algún tiempo. Entonces el copero y el panadero
del rey de Egipto, que estaban encerrados en la cárcel, tuvieron
ambos un sueño en una misma noche, cada uno su propio sueño, y cada
sueño con su propia interpretación. Cuando José vino a ellos por
la mañana y los observó, vio que estaban decaídos. Y preguntó
a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia
en casa de su señor, ¿por qué están sus rostros tan tristes
hoy? Y ellos le respondieron, hemos
tenido un sueño y no hay nadie que lo interprete. Entonces le
digo, José, ¿no pertenecen a Dios las interpretaciones? Les ruego
que me lo cuenten. Contó, pues, el jefe de los coperos
su sueño a José, y le dijo, En mi sueño vi que había una vi
delante de mí, y en la vida había tres ramas, y al echar brotes
aparecieron las flores, y sus racimos produjeron uvas maduras. La copa de Faraón estaba en mi
mano, así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón,
y puse la copa en la mano de Faraón. Entonces José le dijo,
Esta es su interpretación. Los tres salmientos son tres
días. Dentro de tres días, Faraón levantará su cabeza, le restaurará
a su puesto y usted pondrá la copa de Faraón en su mano como
acostumbraba antes cuando era su copero. Solo le pido que se
acuerde de mí cuando le vaya bien y le ruego que me haga el
favor de hacer mención de mí al rey, al Faraón y me saque
de esta casa. Pero aquí está el versículo.
Porque la verdad es que yo fui secuestrado de la tierra de los
hebreos. Y aún aquí no he hecho nada para
que me pusieran en el calabozo. Porque así era el pueblo de Nemeas.
Pero el pueblo sí lo desed... Sí lo tenían. Sí tenían ese juicio. Pero José... Él fue secuestrado
y no había hecho nada para que me pusieran en el calabozo. Pero el jefe de los panaderos
vio que había interpretado favorablemente y dijo a José, yo también vi
en mi sueño que había tres cestas de pan blanco sobre mi cabeza.
Y le cuenta, versículo 18, entonces José respondió, esta es su interpretación. Las tres cestas son tres días. Dentro de tres días, Faraón le
quitará la cabeza de sobre usted, lo colgará en un árbol y las
aves comerán la carne de su cuerpo. Y sucedió que el tercer día,
que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete
para todos sus siervos. Y levantó la cabeza del jefe
de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio
de sus siervos, y restauró al jefe de los coperos a su cargo
de copero. Y éste puso la copa en manos
de Faraón, pero ahorcó al jefe de los panaderos tal como les
había interpretado José. Pero el jefe de los coperos no
se acordó de José, sino que se olvidó de él hasta que el faraón
tuvo su sueño. El próximo capítulo, ¿verdad? No se acordó el copero. Y José
no tenía nada de culpa. Interesante. Él fue secuestrado
de su tierra. Y es lo opuesto, porque el pueblo
de Dios Claro, ellos no fueron secuestrados. Dios los sacó de
Egipcio, de los egiptos, y los puso en su propia tierra. Hicieron
mal, no como José, y los sacó de su tierra. Ahora lo está restaurando. Están haciendo mal. Y aquí, José,
acuérdate de mí. Y no obtuvo salvación de su situación. Pero sabemos la historia, ¿verdad?
y les quiero comparar entonces a Lucas capítulo 23 a Lucas capítulo
23 había un malhechor versículo
39 a 43 Jesús mismo estando al lado de estos dos
malhechores había uno que decía esto, versículo 39 de Lucas,
capítulo 23. Uno de los malhechores que estaba
colgados allí le lanzaba insultos diciendo, no eres tú el Cristo,
sálvate a ti mismo y a nosotros. Pero el otro le contestó, el
otro malhechor, y respondiéndolo dijo, ni siquiera temes tú a
Dios, a pesar de que estás bajo la misma condena, Nosotros a
la verdad, justamente porque recibimos lo que merecemos por
nuestros hechos. Pero este nada malo ha hecho,
como José. Pero este nada malo, y añadió
Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces
Jesús le dijo, en verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso. y hoy día tal vez usted es ese
malhechor y lo voy a juntar porque Neemías
una y otra vez dice pide por salvación acuérdate de mí Dios
mío en realidad seguro Neemías viviendo en el paraíso de Susa
de Babilonia, de Persia, del Rey viniendo a Jerusalén, viendo
lo mal que hace el pueblo, los sacerdotes. Acuérdate de mí,
dice. Por todas las misericordias,
los buenos servicios que he hecho. Pero todo Don Emias, y para cerrar,
creo que sería algo interesante, como es que mi pensamiento y
mi perspectiva, sí, de estas aplicaciones prácticas, Pero
para dejarlo claro es que nosotros somos sacerdotes en nuestro templo.
No podemos tener ni un cuartito escondido si no nos pasa como
Neemías y Tobías. No podemos tener el enemigo adentro.
y purificando no solamente nuestras vidas y aplicando esta religión
que dice Santiago como levitas, levitas de este mundo somos. Y quiero para que se me quede,
sacerdote de nuestro templo, levitas de este mundo, porque
afortunadamente todo lo que escucho y veo es que el mundo está contra
Dios. Sambalá, Tobías, todo está contra
la salvación que tenemos de Dios. Y hermanos, estamos fuera de
las paredes. ¿Y el pueblo tenía que esperar a
Nehemias? ¿José estaba esperando el cupero? Nosotros esperamos
al Cristo Jesús, en que un día, como así escribe Juan en Apocalipsis,
nunca se cerrarán las puertas. y vamos a estar adentro en la
presencia de Dios, adorándolo. Porque hemos sido sanados, hemos
sido purificados por la sangre de Cristo. Así que no importa
si eres Rahab, no importa si eres Ruth la Moabita, siempre
y cuando seas como José, Nehemias o el malhechor del lado de Jesús,
y le pidas que te acuerdes de ti para purificación y salvación
así que voy a terminar con neemias es capítulo 1 y quiero que ustedes
pongan su nombre aquí porque neemias empieza diciendo y confesando
su los pecados de sus padres y terminamos en el versículo
7 pero el versículo 9 hasta lo último Él habla de esta ley de
Moisés. Si ustedes son infieles, yo los
dispersaré entre los pueblos. Versículo 9, capítulo 1 de Nemeas. Pero si vuelven a mí y guardan
mis mandamientos y los cumplen, aunque sus desterrados estén
en los confines del cielo, de allí los recogeré y los traeré
al lugar que he escogido para hacer morar mi nombre allí. Ellos son tus siervos y tu pueblo,
los que tú redimiste con tu gran poder y con tu mano poderosa.
Y la oración de Neemías dice Te ruego, Señor, que tu oído
esté atento ahora a la oración de tu siervo y a la oración de
tus siervos que se deleitan en reverenciar tu nombre. Haz prosperar
hoy a tu siervo y concede de favor delante de este hombre. Y ponga aquí, como Neemías, acuérdate
de mí. Pero en vez de decir, era yo
entonces copero del rey, era yo entonces Jonathan, maestro. Era yo entonces. Y usted ponga
su nombre, electricista, fulanito, maestro, profesor, pastor, papá,
mamá. No importa. Nemías era el copero
del rey, pero él sabía, ahí venía salvación, no sólo en su tiempo,
sino él decía, va a venir salvación. Te ruego, Señor, acuérdate de
él. Vamos a orar. Padre, te damos gracias por la
salvación que encontramos, no solamente en tu palabra, sino
en tu Hijo Jesucristo, que fue crucificado, molido. Y para recordar lo que Él hizo
en su cruz y su resurrección, siempre nos recordamos de esta
salvación, Padre. Síguenos protegiendo, ayúdanos
a conocerte más y más de ti. Estoramos en el nombre de tu
Hijo Jesucristo. Amén.
Nehemías 13.1
Series Nehemías
-Sacerdotes, levitas, purificación (pueblo, muralla, puertas).
-El mundo, la iglesia, compromiso con Dios, el pecado, obediencia.
-Sacerdotes de nuestro templo.
-Levitas de este mundo.
| Sermon ID | 101324233311769 |
| Duration | 50:17 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Genesis 40; Nehemiah 13 |
| Language | Spanish |
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